La economía mexicana volvió a mostrar señales de moderación en el comportamiento de los precios. La Inflación en México registró su cuarta quincena consecutiva a la baja y se ubicó en 4.11 por ciento anual durante la primera mitad de mayo, de acuerdo con los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El dato representa un nuevo descenso respecto a semanas anteriores y refleja cómo algunos productos y servicios comenzaron a reducir presión sobre el bolsillo de los consumidores. Entre los factores más relevantes aparecieron las disminuciones en las tarifas eléctricas y en ciertos productos agropecuarios, elementos que ayudaron a contener el avance general de los precios.
Aunque la desaceleración fue recibida con atención positiva por analistas financieros y mercados, el indicador todavía permanece por encima del rango objetivo establecido por el Banco de México, que busca mantener la inflación alrededor del 3 por ciento con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
Inflación en México mantiene tendencia de desaceleración
La reducción registrada durante la primera quincena de mayo confirma una tendencia que comenzó después de que la inflación alcanzara uno de sus puntos más altos del año en marzo, cuando llegó a 4.63 por ciento anual.
Desde entonces, los precios comenzaron a moderarse gradualmente. Para muchos hogares mexicanos, esto significa que algunos servicios y alimentos dejaron de aumentar al mismo ritmo observado a inicios de año.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó una variación quincenal de 0.16 por ciento, una cifra ligeramente menor a la esperada por especialistas financieros.
La desaceleración estuvo impulsada principalmente por la baja en el costo de la electricidad, derivada de ajustes tarifarios aplicados durante la temporada cálida en distintas ciudades del país. Según el Inegi, las tarifas eléctricas descendieron 17.88 por ciento durante el periodo analizado.
Además, algunos productos agropecuarios también mostraron reducciones importantes. El tomate verde disminuyó 18.59 por ciento y el chile serrano bajó 14.28 por ciento, ayudando a contener parte de la presión inflacionaria sobre alimentos frescos.
Algunos productos siguen aumentando de precio
A pesar de la moderación general, varios productos continuaron registrando incrementos.
El jitomate volvió a destacar entre los alimentos con aumentos, al subir 5.59 por ciento durante la quincena. También se registraron incrementos en detergentes y en el precio del gas licuado de petróleo (LP), aunque estos últimos crecieron a un ritmo más moderado respecto a periodos anteriores.
El comportamiento mixto refleja cómo algunos sectores de la economía todavía enfrentan presiones relacionadas con costos de producción, oferta y factores internacionales.
Analistas de Banamex señalaron que parte del repunte inflacionario observado a comienzos del año estuvo relacionado con ajustes fiscales en alimentos y aumentos en productos agrícolas. Sin embargo, consideran que la tendencia general podría seguir mostrando una ligera desaceleración durante los próximos meses.
La inflación subyacente sigue siendo clave
Uno de los indicadores más observados por especialistas es la inflación subyacente, ya que permite identificar el comportamiento de precios a mediano y largo plazo excluyendo elementos más volátiles.
En la primera quincena de mayo, este componente mostró un aumento de 0.13 por ciento quincenal. Dentro de este indicador, las mercancías crecieron 0.09 por ciento y los servicios avanzaron 0.17 por ciento.
Por otro lado, la inflación no subyacente, que incluye productos con variaciones más abruptas como energéticos y agropecuarios, retrocedió 1.14 por ciento.
Especialistas de Monex explicaron que la moderación actual responde principalmente a menores choques de oferta en el sector agropecuario, aunque advirtieron que las presiones inflacionarias persistentes todavía siguen presentes en distintos sectores de la economía.
El impacto cotidiano en los hogares mexicanos
Aunque las cifras económicas suelen parecer lejanas para muchas personas, la Inflación en México impacta directamente en actividades cotidianas. Desde el costo de la despensa hasta el pago de servicios básicos, cada variación en precios termina reflejándose en el presupuesto familiar.
Por eso, cualquier desaceleración genera atención tanto entre consumidores como en empresas y mercados financieros.
Durante los últimos años, los mexicanos enfrentaron aumentos constantes en alimentos, energéticos y productos de uso diario. En ese contexto, la moderación observada en mayo representa un respiro parcial, aunque todavía insuficiente para regresar completamente a niveles considerados estables por las autoridades monetarias.
Además, factores externos como aranceles internacionales, movimientos cambiarios y el crecimiento económico global continúan influyendo sobre la evolución de los precios dentro del país.
El reto sigue siendo regresar al rango objetivo
A pesar de la mejoría reciente, la inflación acumula ya seis periodos consecutivos por encima del rango objetivo del Banco de México.
Eso significa que, aunque los precios avanzan con menor intensidad, el reto para las autoridades financieras todavía está lejos de resolverse por completo.
La atención continuará puesta en los próximos reportes del Inegi y en las decisiones de política monetaria que pueda tomar el banco central conforme avance el año.
Mientras algunos productos muestran estabilidad y otros comienzan a moderarse, la evolución de los energéticos, alimentos y servicios seguirá siendo determinante para definir el comportamiento económico de los próximos meses.Por ahora, los datos más recientes reflejan que la Inflación en México mantiene una tendencia de desaceleración gradual, en medio de un escenario económico donde todavía persisten presiones importantes sobre el costo de vida.


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