
IMSS puede ofrecer una pensión más alta si una persona del régimen de la Ley del Seguro Social de 1973 decide continuar cotizando después de cumplir 60 años. Sin embargo, el aumento no depende de sumar meses de trabajo: también intervienen la edad en que se solicita la pensión, las semanas reconocidas y el salario promedio utilizado para el cálculo.
IMSS: cuánto aumenta la pensión de 60 a 65 años
En la Ley 73, la pensión por cesantía en edad avanzada se determina como un porcentaje de la pensión de vejez que habría correspondido al llegar a los 65 años. Por eso, esperar un año más eleva el porcentaje aplicable en cinco puntos.
La escala queda así:
- 60 años: 75% de la cuantía de vejez.
- 61 años: 80%.
- 62 años: 85%.
- 63 años: 90%.
- 64 años: 95%.
- 65 años o más: 100%.
Una persona que se pensiona a los 60 años recibe 75% de la cuantía que le correspondería a los 65. Si espera hasta los 65, llega al 100%. Es decir, hay 25 puntos porcentuales de diferencia entre ambas edades, no un incremento acumulado de 25% sobre la pensión inicial.
IMSS: qué pasa con las semanas que sigues cotizando
Continuar trabajando también puede modificar el cálculo porque las semanas adicionales cuentan para los incrementos previstos en la Ley 73. El IMSS señala que, después de reunir las 500 semanas mínimas para tener derecho a la pensión, se genera un incremento por cada 52 semanas adicionales de cotización.
El salario también importa. Para este régimen, el salario pensionable se obtiene con el promedio del salario registrado en las últimas 250 semanas. Seguir cotizando no significa que la pensión subirá una cantidad fija.
IMSS: cuándo puede convenir esperar hasta los 65
Esperar puede tener sentido para quien puede mantener un salario favorable y seguir acumulando semanas, pero la decisión debe revisarse con números. El resultado cambia según el historial laboral.
También es importante distinguir entre continuar como trabajador activo y utilizar una estrategia como Modalidad 40. Esta opción permite a ciertos trabajadores continuar cotizando voluntariamente bajo las condiciones previstas por la legislación, pero no significa que cualquier persona obtendrá una pensión determinada.
El propio IMSS ha advertido contra mensajes que prometen pensiones garantizadas mediante Modalidad 40. El salario registrado y las semanas acumuladas son factores que deben revisarse antes de hacer aportaciones.
IMSS: qué beneficios pueden sumarse a la pensión
Además del porcentaje por edad, la Ley 73 contempla asignaciones familiares cuando existen beneficiarios que cumplen los requisitos. Estas cantidades pueden modificar el monto final y deben acreditarse durante el proceso correspondiente.
Entre los porcentajes previstos se encuentran:
- 15% por esposa o concubina.
- 10% por cada hijo que cumpla las condiciones establecidas.
- 10% por cada padre, en los supuestos previstos cuando existe dependencia económica.
Las asignaciones no son permanentes en todos los casos. Las correspondientes a hijos pueden terminar cuando dejan de cumplirse los requisitos de edad, estudios o incapacidad.
IMSS: cómo revisar cuánto podrías recibir
Antes de decidir si conviene retirarse entre los 60 y 65 años, conviene revisar el historial personal. El IMSS cuenta con herramientas para consultar semanas, salario registrado y condiciones de pensión.
El procedimiento general es:
- Confirmar que perteneces al régimen de 1973, con cotizaciones anteriores al 1 de julio de 1997.
- Revisar las semanas reconocidas y verificar que los movimientos laborales estén correctamente registrados.
- Consultar el salario base de cotización que aparece en el historial.
- Comparar el escenario de pensionarte a distintas edades.
- Si consideras continuar cotizando o usar Modalidad 40, calcular previamente el costo y su posible efecto.
- Integrar, cuando corresponda, la documentación de los beneficiarios para solicitar asignaciones familiares.
IMSS: una decisión que depende del cálculo individual
La diferencia entre pensionarse a los 60 y esperar hasta los 65 bajo la Ley 73 está en el porcentaje de la cuantía de vejez que se aplica. A los 60 corresponde 75%; a los 65, 100%. A esto pueden sumarse los efectos de más semanas y del salario promedio de las últimas 250 semanas.
Por eso, seguir cotizando puede mejorar la pensión, pero no existe un aumento universal en pesos. Antes de solicitarla, conviene comparar escenarios con los datos reales y verificar las condiciones vigentes.