La Generación Z enfrenta uno de sus momentos económicos más complicados, entre pagar una renta, comprar una vivienda y cubrir el costo de vida se ha vuelto cada vez más difícil. Sin embargo, las proyecciones financieras apuntan en una dirección muy distinta para los próximos años.

Un análisis de Bank of America plantea que el cambio económico para los jóvenes podría llegar antes de lo esperado y que la Generación Z estaría encaminada a convertirse en una de las generaciones con mayor acumulación de patrimonio. Esto supondría un importante cambio frente a la brecha de riqueza que actualmente existe con generaciones anteriores.

¿Por qué la Generación Z podría acumular más riqueza?

La diferencia patrimonial entre generaciones se observa especialmente en el mercado inmobiliario. Mientras los baby boomers adquirieron propiedades cuando sus precios eran considerablemente menores y ahora pueden venderlas por cantidades mucho más altas, los jóvenes enfrentan precios que dificultan el acceso a una casa.

Aun con esa desventaja, las proyecciones citadas por Bank of America apuntan a que la transferencia y acumulación de capital terminará favoreciendo a las generaciones más jóvenes. El banco sostiene que este cambio podría producirse mucho antes de lo que actualmente se espera.

Por eso, la situación económica actual de la Gen Z no necesariamente refleja su posición patrimonial futura. El acceso complicado a la vivienda y las dificultades para cubrir gastos cotidianos son parte del escenario presente, mientras que la acumulación de riqueza podría cambiar durante los próximos años.

¿Cómo hace dinero la Generación Z?

Una de las características de los jóvenes es que sus ingresos no necesariamente dependen de un solo empleo. Además de incorporarse al mercado laboral, una parte de esta generación ha encontrado en los emprendimientos, negocios digitales, ventas por internet y trabajos independientes alternativas para generar dinero.

Las redes sociales también han abierto nuevas posibilidades para quienes venden productos, ofrecen servicios o convierten una actividad personal en una fuente de ingresos. Desde pequeños negocios hasta actividades como creación de contenido, comercio electrónico o trabajo freelance, estas opciones permiten combinar diferentes entradas de dinero.

Esto no significa que toda la Generación Z tenga un negocio propio ni que estas actividades garanticen riqueza. Sin embargo, sí forman parte de un entorno laboral en el que los jóvenes pueden combinar un empleo con proyectos personales o buscar ingresos fuera de los esquemas tradicionales.

¿La Generación Z ya tiene más peso en el sistema financiero?

En México, la Generación Z ya representa 10% de las personas con crédito, de acuerdo con los datos compartidos por Círculo de Crédito. Su participación muestra que este grupo está adquiriendo un papel cada vez más importante dentro del sistema financiero.

Su comportamiento también está obligando a las instituciones a modificar sus estrategias de contacto. La preferencia por canales digitales y comunicaciones personalizadas cambia la manera en que las empresas buscan relacionarse con este grupo, particularmente cuando se trata de créditos y cobranza.

Círculo de Crédito señala que, en México, existen alrededor de 14.4 millones de créditos en gestión temprana, equivalentes al 11% del total. Esto muestra que el crecimiento de la participación de los jóvenes en el sistema financiero también implica nuevos retos para las instituciones.

¿Qué tan importante es la Generación Z para el dinero en México?

El cambio generacional va más allá de la Gen Z. Las personas nacidas a partir de 1981 concentran 51% de la cartera total, según los datos proporcionados por Círculo de Crédito.

Para Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO de la Sociedad de Información Crediticia, la transformación tiene principalmente un componente de comportamiento. La forma de contactar a los clientes debe considerar el canal, el momento y el tipo de mensaje para reducir fricciones.

Así, el posible crecimiento patrimonial de la Generación Z no significa que sus problemas económicos actuales hayan desaparecido. La vivienda, el costo de vida y el acceso al crédito continúan siendo desafíos importantes.

La diferencia es que, mientras esta generación busca nuevas formas de obtener ingresos mediante empleos, emprendimientos, negocios y actividades digitales, las proyecciones financieras anticipan que su peso económico podría crecer considerablemente durante los próximos años.