Crédito hipotecario es una de las decisiones financieras más importantes de la vida, pero eso no significa que debas sufrirlo durante 15 o 20 años. Si tu banco te ofrece malas condiciones, tasas altas o un servicio deficiente, existe una alternativa legal y cada vez más común: cambiar tu hipoteca a otro banco mediante la movilidad o portabilidad hipotecaria.

Esta opción permite trasladar tu financiamiento a una institución que te ofrezca mejor tasa de interés, menor Costo Anual Total (CAT) o un servicio más adecuado a tu situación actual. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), la movilidad hipotecaria existe justamente para dar más opciones a los acreditados.
Qué es la movilidad o portabilidad hipotecaria
La movilidad hipotecaria consiste en transferir tu crédito hipotecario vigente de un banco a otro. El nuevo banco liquida tu deuda con la institución original y tú continúas pagando el crédito, pero bajo nuevas condiciones.
Aunque los créditos hipotecarios son productos de largo plazo, esto no significa que debas quedarte con la misma institución toda la vida. Cambiar de banco es válido si encuentras tasas más bajas, mejores seguros, menos comisiones o incluso un trato más claro y eficiente.
Cuándo conviene cambiar tu crédito hipotecario
Una de las razones más comunes para hacer este cambio es la reducción en la tasa de interés. Si contrataste tu hipoteca cuando las tasas estaban por arriba del 11% y hoy existen opciones entre 8% y 10%, la portabilidad puede ayudarte a ahorrar miles de pesos en intereses.
Además, si tu situación económica mejoró desde que contrataste el crédito —mayores ingresos, menor nivel de deuda o mejor score crediticio— es posible que los bancos te ofrezcan condiciones más atractivas.
Roberto Gándara, director de Crédito Hipotecario de Banorte, señala que las instituciones evalúan nuevamente tu perfil financiero, lo que puede traducirse en una tasa personalizada acorde a tu nuevo historial.
Qué costos implica cambiar de banco
Aunque cambiar tu crédito hipotecario puede generar ahorros importantes, es clave conocer los costos asociados. Uno de los principales son los gastos notariales, que sí deben pagarse nuevamente, pero son menores a los que se cubren al comprar un inmueble.
En la portabilidad, el notario únicamente registra la nueva hipoteca en el Registro Público de la Propiedad, lo que reduce el costo total del trámite. Algunas instituciones incluso ofrecen créditos para cubrir estos gastos o convenios con notarios que establecen tarifas preferenciales.
Cómo calcular si la portabilidad te conviene
Antes de tomar una decisión, es fundamental hacer números. La Condusef pone a disposición de los usuarios un simulador de movilidad hipotecaria, donde puedes ingresar las condiciones actuales de tu crédito y compararlas con otras opciones del mercado.
El simulador genera un esquema de amortización similar al que ya tienes y te muestra cómo cambiarían tus pagos mensuales, el plazo y el total de intereses. Participan bancos como BBVA, Santander, HSBC, Banamex, Scotiabank, Inbursa, BanRegio y Afirme, entre otros.
Preguntas clave antes de cambiar tu hipoteca
Si estás considerando mover tu crédito hipotecario, los expertos recomiendan preguntar tres cosas fundamentales al nuevo banco. Primero, cómo quedarán tus pagos mensuales, incluyendo capital, intereses, seguros y comisiones.
Segundo, qué estrategia te conviene más según tu perfil: reducir mensualidades, acortar el plazo del crédito o incluso adelantar pagos para liquidar antes la deuda.
Tercero, analiza si te conviene aprovechar los créditos de liquidez que algunos bancos ofrecen al hacer la portabilidad, utilizando el valor de tu inmueble como respaldo.
Nuevos productos ligados a la movilidad hipotecaria
Algunas instituciones han desarrollado productos específicos para quienes cambian su hipoteca. Banorte, por ejemplo, lanzó Mejora tu Hipoteca, con tasas que van de 9.38% a 11.18%, además de opciones de financiamiento adicional.
Este tipo de soluciones reconoce que las personas con buen historial de pago y un inmueble como garantía pueden acceder a mejores condiciones financieras.
Crédito hipotecario no tiene por qué ser una carga permanente. Si las condiciones de tu banco ya no se ajustan a tu realidad, la movilidad hipotecaria es una herramienta legal y accesible para pagar menos intereses, mejorar tu experiencia financiera y adaptar tu crédito a tu situación actual. Analizar, comparar y preguntar es la clave para tomar una decisión inteligente.