Pagar una universidad privada puede representar uno de los mayores retos económicos para una familia. Carreras como Medicina suelen tener colegiaturas elevadas durante varios años, por lo que no siempre es posible cubrirlas con el ingreso mensual del hogar. Ante este panorama, una alternativa que ha ganado terreno en México, el crédito educativo, un financiamiento diseñado específicamente para cubrir los costos de una carrera profesional.
A diferencia de un préstamo personal, este tipo de crédito no busca entregar una sola cantidad de dinero, sino acompañar al estudiante durante toda su formación académica, permitiendo que la familia pague una mensualidad más baja mientras el resto de la colegiatura es financiado.
¿Cómo funciona un crédito educativo para pagar la universidad?
De acuerdo con Francisco Cordero, fundador y director general de Laudex, un crédito educativo está pensado para cubrir las colegiaturas conforme avanza la carrera, evitando que los padres o el estudiante tengan que solicitar un préstamo nuevo cada semestre.
La financiera realiza los pagos directamente a la universidad y el estudiante cubre únicamente una parte de la mensualidad durante el tiempo que cursa la licenciatura. Una vez que concluye sus estudios, continúa pagando el resto del financiamiento bajo un plazo previamente establecido.
El especialista explica que este esquema busca hacer más accesible la educación superior y mantener pagos constantes durante toda la carrera, incluso cuando las colegiaturas aumentan.

¿Cuánto cuesta un crédito educativo?
El costo del crédito depende de la institución, el monto solicitado y el plazo. En México, las tasas de interés anuales suelen rondar entre el 13.79% y el 39.95%, con montos de financiamiento que van desde los $10,000 hasta $1,500,000 de pesos, según indica BBVA.
Por ejemplo, el caso de una familia cuyo hijo fue aceptado en una universidad privada para estudiar Medicina y cuya colegiatura es de 12,000 pesos mensuales, si obtiene un crédito educativo de Laudex, durante la carrera no tendría que pagar la colegiatura completa cada mes.
Tomando como referencia el caso de uno de sus clientes, quien cubría aproximadamente el 25% del costo mensual mientras estudiaba, la familia desembolsaría alrededor de 3,000 pesos al mes, mientras que la financiera pagaría los 9,000 pesos restantes directamente a la universidad.
Esto significa que, en lugar de destinar 144,000 pesos al año para cubrir las colegiaturas, la familia pagaría aproximadamente 36,000 pesos anuales durante el periodo de estudios, aunque posteriormente el estudiante deberá liquidar el monto financiado conforme al plazo contratado. El objetivo es que el costo de la carrera no recaiga por completo en los ingresos actuales de la familia, sino que se distribuya durante varios años.
¿Qué se necesita para solicitar este financiamiento?
Como la mayoría de los jóvenes que ingresan a la universidad aún no cuenta con ingresos propios ni historial crediticio, normalmente las instituciones solicitan un obligado solidario, es decir, un padre, madre o tutor que respalde el crédito.
La financiera revisa la capacidad de pago del aval, su historial crediticio y los datos del estudiante antes de autorizar el financiamiento. Este proceso suele resolverse en un plazo de entre uno y tres días.
¿Conviene pagar la universidad con un crédito?
Para Francisco Cordero, la principal ventaja consiste en que una familia puede acceder a una universidad privada sin tener que cubrir la totalidad de la colegiatura desde el primer semestre.
Además, muchos créditos educativos ofrecen tasas fijas, pagos predecibles y una línea de financiamiento que incluso puede contemplar incrementos futuros en las colegiaturas o algunos gastos académicos.
Sin embargo, también es importante recordar que se trata de una deuda que continuará pagándose después de concluir la carrera. Por ello, antes de contratar un crédito educativo conviene revisar la tasa de interés, el plazo para liquidarlo, las condiciones para realizar pagos anticipados y el costo total que tendrá el financiamiento.
Los especialistas coinciden en que este tipo de crédito educativo resulta más conveniente cuando se utiliza para carreras con buenas perspectivas laborales, ya que la inversión en educación puede recuperarse con los ingresos que el profesionista obtenga una vez que comience a ejercer.