Lo que antes se veía como una herramienta para adquirir bienes o financiar proyectos, hoy se ha convertido en un auténtico salvavidas para miles de familias mexicanas. La consolidación de deudas se ha convertido en una de estrategias más utilizadas para hacer frente a los créditos considerados “imposibles” de pagar.
Datos recientes de la plataforma de préstamos Yotepresto muestran que siete de cada diez financiamientos otorgados en el país se destinan actualmente a la consolidación de adeudos. Este comportamiento refleja un cambio profundo en el uso del crédito.
Especialistas coinciden cuando el ingreso ya no alcanza para cubrir múltiples deudas con tasas altas, agruparlas en un solo crédito puede ser una vía para recuperar control y evitar incumplimientos, aunque, claro, también tiene consecuencias que son importantes considerar.
¿Qué es la consolidación de deudas y por qué se utiliza?
La consolidación de deudas consiste en sustituir varios adeudos, principalmente tarjetas de crédito y préstamos personales, por un solo financiamiento. El objetivo es reducir la tasa de interés, fijar un plazo definido y simplificar la administración del dinero mensual.
En lugar de enfrentar varias fechas de corte, pagos mínimos y tasas variables, el usuario queda con una sola mensualidad. Esto permite tener mayor claridad sobre el compromiso adquirido y facilita la planeación financiera a mediano plazo.
De acuerdo con Yotepresto, quienes consolidan sus deudas logran reducir en promedio hasta 22 puntos porcentuales en la tasa de interés que pagaban anteriormente, lo que se traduce en un ahorro directo y medible.
¿Cómo funciona un préstamo para consolidar deudas?
El mecanismo es simple en su estructura, aunque requiere análisis previo. Primero se calcula el monto total de las deudas activas. Posteriormente, se solicita un préstamo por ese importe con una tasa más baja. Una vez aprobado, el dinero se utiliza para liquidar los adeudos anteriores y el usuario queda con un solo compromiso financiero.
Este tipo de préstamo puede ser con garantía o sin ella. En el caso de los créditos garantizados, se respalda el financiamiento con un bien, generalmente una vivienda. Aunque ofrecen tasas más bajas, implican un riesgo mayor si no se cumplen los pagos. Los préstamos sin garantía son los más comunes para consolidar tarjetas de crédito, aunque el monto aprobado suele ser menor.

¿Cuánto pagas al consolidar tus deudas?
Pongamos el ejemplo de una mujer que vive en México y gana 25 mil pesos al mes. Tiene dos tarjetas de crédito y un préstamo personal que, en conjunto, suman una deuda de 100 mil pesos. Entre pagos mínimos y mensualidades, cada mes destina alrededor de 5 mil 200 pesos, pero la mayor parte se va a intereses, por lo que su deuda apenas disminuye.
Si continúa así, tardará más de cinco años en liquidar todo y terminará pagando cerca de 180 mil pesos. Ante este escenario, decide consolidar sus adeudos en un solo crédito con tasa fija anual del 22 por ciento a 36 meses.
Con la consolidación, su pago mensual baja a aproximadamente 3 mil 800 pesos y el total a pagar al final del plazo es cercano a 136 mil pesos. Esto representa un ahorro de alrededor de 44 mil pesos, además de una mejor organización financiera al tener una sola fecha de pago y una tasa que no cambia.
El beneficio no solo está en pagar menos, sino en recuperar el control del dinero y evitar que los intereses sigan creciendo sin que la deuda baje. Si quieres conocer el monto que pasarías puedes consultar la calculadora de consolidación.
¿Cuándo sí conviene consolidar deudas?
La consolidación resulta útil cuando las deudas tienen tasas muy altas, los pagos mensuales absorben una parte significativa del ingreso y existe dificultad para cumplir con todas las obligaciones. También es una opción válida cuando se busca pasar de tasas variables a una tasa fija que permita mayor estabilidad.
Sin embargo, consolidar no significa eliminar la deuda, sino reorganizarla. Por ello, los especialistas advierten que solo funciona si va acompañada de disciplina financiera y control del gasto.
Riesgos reales que deben considerarse
Uno de los principales riesgos es extender el plazo y terminar pagando más si no se elige correctamente el crédito. Otro error frecuente es liquidar tarjetas mediante consolidación y volver a utilizarlas, lo que provoca un doble endeudamiento.
También existe el riesgo de caer en ofertas engañosas. Si no hay contratos claros, información verificable o respaldo regulatorio, el crédito puede convertirse en un problema mayor. Por ello, se recomienda contratar únicamente con instituciones supervisadas por autoridades financieras.
Ricardo Arenas, vocero de Yotepresto, lo resume de forma clara: cuando no hay transparencia ni regulación, no se trata de una oportunidad financiera, sino de una advertencia.
¿Qué es el sobreendeudamiento y cómo identificarlo?
El sobreendeudamiento ocurre cuando una persona no puede cubrir sus deudas con los ingresos disponibles. Puede ser consecuencia de un mal uso del crédito, pero también de factores externos como desempleo o emergencias médicas.
Algunas señales comunes incluyen la falta de liquidez para gastos básicos, la imposibilidad de ahorrar, dificultades para cubrir los pagos mínimos y una disminución en el score del Buró de Crédito. Reconocer estos síntomas es clave para actuar antes de que la situación se vuelva insostenible.
Pasos para consolidar deudas:
Paso 1. Calcula el total real de tus deudas, incluyendo intereses y comisiones.
Paso 2. Compara opciones de crédito y revisa la tasa anual total, el plazo y la mensualidad.
Paso 3. Verifica que la institución esté regulada y cuente con contratos claros.
Paso 4. Usa el préstamo exclusivamente para liquidar deudas existentes.
Paso 5. Evita adquirir nuevos créditos mientras pagas el financiamiento consolidado.
Más que una salida rápida, se trata de una estrategia que exige información, disciplina y decisiones conscientes. Utilizada correctamente, puede marcar la diferencia entre el descontrol financiero y la recuperación de la estabilidad económica.