Comer saludable en casa es más caro: esto cuesta en 2026 según Profeco

Comer bien en casa será más caro este 2026. Datos de Profeco revelan cuánto cuesta realmente una alimentación balanceada frente a la inflación

Comer saludable en casa es más caro: esto cuesta en 2026 según Profeco

Iniciar el año con mejores hábitos alimenticios es una meta común en los hogares mexicanos, pero el costo de cumplirla no siempre es claro. Para tener una idea clara del costo de comer bien en casa, el programa “Quién es Quién en los Precios” de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) monitorea semanalmente el precio de la canasta básica y otros productos.

Durante diciembre de 2025, los registros oficiales mostraron que el precio de la canasta básica entre los 800 a 900 pesos por semana, con variaciones según la región y el establecimiento. Este monto representa el gasto mínimo para cubrir alimentos esenciales, pero no necesariamente garantiza una dieta equilibrada.

El costo real de comer bien en casa

Cuando a la canasta básica se le suman frutas frescas, verduras variadas y proteínas suficientes para cubrir las necesidades nutricionales de una semana, el gasto aumenta. Con precios promedio observados por Profeco, este complemento representa entre 200 y 400 pesos adicionales por persona.

Bajo este escenario, el costo real de mantener una alimentación balanceada en casa se ubica entre 1,000 y 1,300 pesos semanales por persona. La estimación considera tres comidas al día y porciones adecuadas para un adulto promedio, aunque el monto final puede variar según la zona del país, el tipo de mercado y las decisiones de compra.

Comer bien en casa será más caro este 2026.
Comer bien en casa será más caro este 2026.

Inflación y alimentación

El dato refleja una realidad persistente para 2026. Comer saludable implica un gasto mayor que limitarse a lo básico, pero sigue siendo más accesible que depender del consumo frecuente fuera del hogar. Aun así, el aumento sostenido en los precios de alimentos mantiene la presión sobre los presupuestos familiares.

La inflación no solo encarece la despensa, también amplía la brecha entre la recomendación de una dieta balanceada y la capacidad real de muchos hogares para sostenerla. El acceso a alimentos nutritivos depende cada vez más de la planeación y de comparar precios.

Comer saludable en casa cuesta más

En este contexto, herramientas como el monitoreo de precios de Profeco se vuelven clave para tomar decisiones mejor informadas. Conocer cuánto cuesta realmente comer bien permite dimensionar el esfuerzo económico que implica mantener una dieta saludable en un entorno de precios elevados.

Para millones de familias, la alimentación balanceada en 2026 no solo es un propósito de año nuevo, sino un desafío cotidiano marcado por la inflación y el poder adquisitivo.

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