El costo de la canasta básica volvió a aumentar en México y durante junio, lo hizo a un ritmo superior al de la inflación general. Esto significa que cubrir los gastos indispensables del día a día resulta cada vez más caro para millones de familias, especialmente en las zonas urbanas, donde los alimentos continúan presionando el presupuesto.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), una persona necesitó 4,888 pesos mensuales para cubrir la canasta básica en una ciudad, mientras que en las localidades rurales requirió 3,503 pesos. Aunque ambos montos aumentaron respecto al año anterior, el incremento en las áreas urbanas fue mayor que la inflación registrada en el mismo periodo.
La canasta básica aumentó más que la inflación
Las Líneas de Pobreza por Ingresos publicadas por el Inegi muestran que el costo de la canasta básica urbana registró un incremento anual de 3.9%, mientras que la inflación general fue de 3.4%.
En el caso de las zonas rurales, el aumento a la canasta básica fue precisamente de 3.4%, prácticamente en línea con el comportamiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Estos indicadores reflejan cuánto dinero necesita una persona para cubrir tanto la canasta alimentaria como los gastos básicos no alimentarios, por lo que sirven como referencia para medir la evolución del costo de vida en México.

Los alimentos siguen siendo el principal gasto
El Inegi explicó que el mayor impacto provino de la canasta alimentaria, sobre todo en las ciudades, donde los alimentos representaron 60.7% del incremento anual observado en las Líneas de Pobreza por Ingresos. Además del aumento en los alimentos, algunos servicios también registraron incrementos importantes. En las zonas urbanas, el transporte público aumentó 7.5%, mientras que los servicios relacionados con educación, cultura y recreación crecieron 5.8% durante el último año.
En las localidades rurales también se observaron aumentos en distintos rubros. El transporte público subió 8.1%, mientras que los cuidados personales reportaron un incremento de 3.8%, contribuyendo al encarecimiento de los gastos básicos.
Uno de los conceptos que más aumentó fue el consumo de alimentos preparados fuera del hogar. Según el Inegi, en las ciudades una persona destinó en promedio 790 pesos mensuales a este tipo de consumo, lo que representó un incremento anual de 6.3%.
Algunos productos agrícolas también continuaron presionando el bolsillo de los consumidores. La papa registró un aumento anual de 66.7%, mientras que el jitomate se ubicó 19.4% por encima del precio observado un año antes.
En las zonas rurales el comportamiento fue similar, ya que tanto las comidas preparadas fuera del hogar como la papa y el jitomate figuraron entre los productos con mayor impacto sobre el costo de la canasta alimentaria.
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Ver en la fuente original (abre otra pestaña)¿Qué significa este indicador?
Las Líneas de Pobreza por Ingresos no representan un salario promedio ni el ingreso que reciben los trabajadores. Se trata del monto estimado que una persona necesita para adquirir los bienes y servicios considerados indispensables para cubrir sus necesidades básicas.
Este indicador permite medir cómo evolucionan los gastos esenciales de los hogares y ofrece una referencia sobre el efecto que tienen los aumentos de precios en el poder adquisitivo de la población.
Con el incremento registrado durante junio, el costo de la canasta básica vuelve a confirmar que la alimentación continúa siendo uno de los principales factores que presionan la economía de las familias mexicanas, especialmente en las zonas urbanas, donde el aumento superó incluso a la inflación general.

