El paquete económico 2025: retos y críticas al presupuesto de Sheinbaum

paquete económico 2025

Un presupuesto bajo la lupa: análisis del paquete económico 2025

Cada año, en los últimos meses, la Cámara de Diputados se convierte en el epicentro de intensos debates sobre el paquete económico, que define cómo ingresará y se gastará el dinero público en México. Este año, con el primer presupuesto de la administración de Claudia Sheinbaum, las discusiones son especialmente críticas.

Aunque el presupuesto busca continuar con políticas sociales emblemáticas y mantener la estabilidad financiera, sus proyecciones económicas optimistas y recortes en sectores clave han desatado una lluvia de cuestionamientos.

Proyecciones económicas: ¿demasiado optimismo?

El paquete económico 2025 plantea una tasa de crecimiento del PIB de entre 2% y 3%, una cifra que contrasta con estimaciones de organismos internacionales, como el FMI y analistas independientes, que sitúan el crecimiento en 1.2% a 1.5%.

¿Por qué importa esta diferencia?

  • Impacto en ingresos proyectados: Sobreestimar el crecimiento puede traducirse en ingresos inexistentes, lo que obligaría a ajustes fiscales a mitad del año.
  • Deuda y tipo de cambio: El presupuesto proyecta un tipo de cambio de 18 pesos por dólar, mientras que la realidad del mercado lo coloca más cerca de los 20 pesos o incluso más, afectado por anuncios como los aranceles propuestos por Donald Trump.

Estas discrepancias dejan al presupuesto vulnerable a presiones externas, afectando áreas clave como el costo de la deuda y los precios de importaciones.

El gasto comprometido: poco margen para la acción

De los 9.2 billones de pesos previstos en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025, 80% ya está comprometido en tres rubros:

  1. Pensiones.
  2. Programas sociales.
  3. Pago de la deuda pública.

Esto deja un margen de maniobra de apenas 1.7% del PIB para atender servicios públicos, implementar nuevas políticas o responder a emergencias. Esta estructura, aunque responde a prioridades ineludibles, complica atender necesidades urgentes de sectores clave como salud, educación y medio ambiente.

Recortes en sectores prioritarios: un futuro incierto

Entre los ajustes presupuestales más alarmantes destacan:

  • Salud y educación: Reducciones de hasta 10% comprometen el acceso a servicios médicos y oportunidades educativas.
  • Medio ambiente: Un recorte del 40% pone en jaque la capacidad de enfrentar crisis como la falta de agua. La CONAGUA sufriría una reducción de casi el 50%, justo cuando México enfrenta una de sus peores crisis hídricas.
  • Educación superior: Universidades como la UNAM, el IPN y la UAM reportaron recortes iniciales que el gobierno justificó como un «error», aunque la incertidumbre persiste.

Estos ajustes generan preocupación no solo entre especialistas, sino también en sectores sociales que dependen directamente de estos servicios.

La polémica por el presupuesto electoral

Otro punto crítico en el debate es la asignación de recursos al Instituto Nacional Electoral (INE) para organizar las elecciones del Poder Judicial de la Federación en 2025.

  • El gobierno ha rechazado las solicitudes presupuestarias del INE, argumentando que son excesivas.
  • La viabilidad de este proceso electoral, considerado clave para la renovación del sistema judicial, está en duda debido a la falta de fondos.

Esto ha llevado a cuestionamientos sobre la prioridad que se da a los procesos democráticos en el presupuesto.

¿Qué necesita México de este presupuesto?

El paquete económico 2025 tiene el desafío de equilibrar las prioridades sociales con la realidad económica. Para lograrlo, los legisladores tienen la responsabilidad de:

  1. Ajustar proyecciones económicas: Asegurarse de que las estimaciones sean realistas para evitar desequilibrios futuros.
  2. Redistribuir el gasto: Garantizar fondos suficientes para áreas fundamentales como salud, educación y medio ambiente.
  3. Fortalecer la transparencia: Evitar errores y ajustes tardíos que afecten la credibilidad del presupuesto.
  4. Fomentar acuerdos plurales: Construir un presupuesto que responda a las necesidades de la población y no solo a prioridades políticas.

Un llamado a la responsabilidad fiscal

El primer presupuesto de Claudia Sheinbaum es un reflejo de los retos que enfrenta su administración: mantener los compromisos sociales mientras lidia con un panorama económico incierto. Sin embargo, la falta de realismo en sus proyecciones y los recortes en sectores críticos ponen en duda su capacidad para atender las demandas de la ciudadanía.

México necesita un presupuesto que no solo equilibre ingresos y gastos, sino que también sea capaz de impulsar el desarrollo, garantizar derechos básicos y responder a las necesidades de un país en constante cambio.

¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.

Salir de la versión móvil