Ebrard concluye consultas del T-MEC con miras a un acuerdo más justo
El proceso de consultas internas sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha llegado a su fase final. Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, informó que ya se han realizado 28 de las 32 consultas estatales y sectoriales previstas, abarcando prácticamente todo el territorio nacional.
Durante la más reciente sesión realizada en la Ciudad de México, Ebrard destacó que el propósito de este ejercicio es construir un documento integral que refleje las inquietudes, propuestas y demandas de los sectores productivos, académicos y sociales del país.
“Una vez que escuchemos a todos los estados y sectores, tendremos una visión clara de los puntos que México considera necesario modificar o fortalecer dentro del T-MEC. Queremos un tratado equitativo y justo”, afirmó el funcionario.
Un proceso de consulta sin precedentes en la historia comercial de México
Ebrard subrayó que este proceso es inédito. Nunca antes México había abierto un espacio de participación tan amplio para revisar un acuerdo comercial de tal magnitud.
Recordó que durante la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en los años noventa, y posteriormente en la renegociación del T-MEC en 2017-2018, las consultas fueron limitadas a un pequeño grupo conocido como el “Cuarto de Junto”, integrado por apenas seis personas.
“Por primera vez, cualquier ciudadano, empresario o experto puede expresar su opinión sobre el T-MEC. Esta apertura democrática permitirá que el tratado refleje verdaderamente los intereses nacionales”, enfatizó Ebrard ante los asistentes.
Temas clave: subsidios, tarifas y el mecanismo laboral
Entre los principales temas abordados en las consultas destacan las preocupaciones sobre las tarifas impuestas por Estados Unidos bajo la norma 232, consideradas incompatibles con un tratado de libre comercio.
También se discutieron las desventajas que enfrenta el sector agropecuario mexicano frente a los subsidios otorgados a productores estadounidenses, que distorsionan la competencia.
Otro punto relevante fue el llamado “mecanismo rápido” en materia laboral, el cual permite a Estados Unidos iniciar investigaciones directas en México por presuntas violaciones a los derechos laborales, sin que exista reciprocidad hacia empresas estadounidenses.
“Estos mecanismos, en su aplicación actual, no son equitativos y deben ser revisados para asegurar que los tres países tengan las mismas obligaciones y beneficios”, señaló Ebrard.
Hacia un consenso nacional para fortalecer el T-MEC
Una vez concluida la fase de consultas, la Secretaría de Economía elaborará un informe que recopile las propuestas de los 32 estados y los sectores participantes. Este documento servirá de base para definir la postura oficial de México ante sus socios comerciales.
Ebrard explicó que, además de las reuniones presenciales, se han recibido cientos de aportaciones electrónicas de cámaras empresariales, universidades y ciudadanos. La diversidad de voces, aseguró, enriquecerá el resultado final.
El objetivo es que México llegue a la próxima revisión del T-MEC con una posición sólida, respaldada por un consenso amplio que represente los intereses del país y fortalezca su soberanía económica.
Un tratado con enfoque de equidad y competitividad regional
El titular de Economía reiteró que la revisión del T-MEC no busca romper acuerdos ni debilitar las relaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá, sino garantizar condiciones justas para los sectores productivos mexicanos.
“México ha cumplido con todos sus compromisos; ahora buscamos que nuestros socios también lo hagan en igualdad de circunstancias”, afirmó.
Asimismo, destacó que el futuro del T-MEC debe incluir políticas que promuevan la innovación, el desarrollo tecnológico y la protección del medio ambiente, elementos esenciales para la competitividad regional.
Participación ciudadana y transparencia: pilares del nuevo enfoque comercial
El proceso impulsado por Ebrard marca un cambio de paradigma en la política comercial mexicana. La apertura al diálogo con la ciudadanía y los sectores productivos demuestra un compromiso con la transparencia y la inclusión.
“Este es el México del siglo XXI, donde las decisiones comerciales ya no se toman a puerta cerrada. Hoy todos pueden opinar sobre el rumbo económico del país”, puntualizó el funcionario.
Con la recta final de las consultas, la Secretaría de Economía se prepara para consolidar el documento final que marcará la postura mexicana en las mesas de negociación del T-MEC. La expectativa es que el resultado fortalezca la economía nacional y promueva una relación más equilibrada con sus socios norteamericanos.
