Este lunes 1 de septiembre de 2025, el precio del dólar en México inició con un retroceso, cotizándose en promedio en $18.61 pesos por unidad, lo que significa una caída del 0.25% frente al cierre previo de $18.66.
La divisa estadounidense perdió fuerza frente al peso en un contexto marcado por la expectativa del primer informe de gobierno de Claudia Sheinbaum, la primera presidenta de México.
Contexto político y económico
El desempeño del peso no solo responde a los mercados, sino también a la narrativa política. Con una aprobación elevada, Sheinbaum llega a su primer informe con la promesa de continuidad en los programas sociales, pero también con retos: el aumento del gasto fiscal, la caída en remesas y la volatilidad en Estados Unidos, donde las políticas de Donald Trump han vuelto a generar incertidumbre.
El analista financiero Felipe Mendoza explica que la fortaleza del peso se sostiene en gran parte por la disciplina de Banxico, aunque el margen de apreciación se mantiene limitado.
La estrategia de Banxico
El Banco de México reafirmó su política de recortes graduales de tasas, actualmente en 7.75%, con un enfoque dependiente de los datos. Esto significa que la prioridad sigue siendo controlar la inflación sin comprometer la estabilidad del tipo de cambio.
Los inversionistas también prestan atención al próximo reporte de remesas, que se han mantenido estables pese a los obstáculos migratorios, así como a los indicadores laborales de Estados Unidos, que influirán en la decisión de la Reserva Federal (FED) sobre las tasas de interés.
Balance del peso en 2025
En los últimos siete días, el dólar acumula una baja de 0.35%, mientras que en el último año conserva una depreciación de 4.19%. La volatilidad reciente es menor al promedio de 2024, lo que refleja una etapa de mayor estabilidad.
Banxico estima que el dólar promediará entre $20.24 y $20.69 pesos en 2025, un pronóstico prudente ante la volatilidad política y comercial con Estados Unidos.
El peso mexicano en perspectiva
El peso mexicano sigue consolidándose como una de las monedas más negociadas en el mundo y la más fuerte de América Latina. Su historia, marcada por resiliencia, vuelve a ser protagonista en un escenario donde la política, la economía y los mercados se entrelazan.
