El Bitcoin volvió a generar incertidumbre entre inversionistas luego de registrar una caída en su precio, lo que revivió las declaraciones de un reconocido analista, quien advirtió sobre un posible colapso de la criptomoneda en la próxima década. Aunque el escenario no es un hecho, la posibilidad ha despertado dudas sobre qué ocurriría con el dinero si Bitcoin desapareciera.
Este martes 7 de julio, la criptomoneda más importante del mundo cotizó alrededor de los 63 mil 338 dólares, rompiendo la racha positiva que mantenía desde marzo después de haber alcanzado los 64 mil 500 dólares un día antes. Al mismo tiempo, el mercado de criptomonedas registró una fuerte volatilidad, con más de 500 millones de dólares en posiciones apalancadas liquidadas durante las últimas 24 horas, reflejando un aumento en la incertidumbre de los inversionistas.
¿Por qué algunos expertos creen que Bitcoin podría desaparecer?
Las dudas sobre el futuro de Bitcoin surgieron tras las declaraciones de Justin Bons, fundador de la firma de inversión en criptomonedas Cyber Capital. En agosto de 2025, el analista consideró que la red enfrenta problemas estructurales que podrían comprometer su supervivencia entre 2031 y 2036.
Según explicó en la red social X, el principal riesgo está relacionado con el sistema de recompensas que reciben los mineros. Cada cuatro años ocurre el llamado halving, un mecanismo que reduce a la mitad la cantidad de bitcoins que reciben quienes validan las transacciones de la red.
Bons sostiene que para 2036, esa recompensa será de apenas 0.39 bitcoins por bloque, una cantidad que, incluso con precios elevados, podría resultar insuficiente para incentivar a los mineros a proteger la red frente a posibles ataques.

¿Qué es un ataque del 51% y por qué preocupa?
Uno de los escenarios planteados por el analista es el llamado ataque del 51%, una situación en la que una persona o grupo obtiene el control de la mayoría del poder de procesamiento de la red. Si eso ocurriera, sería posible alterar el orden de algunas transacciones, impedir nuevas operaciones e incluso realizar dobles gastos, afectando la confianza en el sistema.
Aunque este tipo de ataques son extremadamente difíciles de ejecutar en redes tan grandes como Bitcoin, Bons considera que podrían volverse más viables si disminuyen los incentivos económicos para mantener la seguridad del blockchain.
La computación cuántica también representa un desafío
A los problemas económicos se suma otro factor que preocupa a algunos especialistas: el avance de la computación cuántica. Diversos expertos consideran que, en el futuro, estas tecnologías podrían romper algunos de los sistemas criptográficos que actualmente protegen las billeteras digitales.
Las estimaciones varían. Mientras investigadores como Craig Gidney, de Google, consideran que el riesgo podría aparecer entre 2030 y 2035, otros analistas creen que ese momento podría llegar incluso antes.
No obstante, gran parte de la comunidad tecnológica sostiene que aún existe tiempo suficiente para desarrollar nuevas herramientas de seguridad antes de que esa amenaza se convierta en una realidad.
¿Qué pasaría con el dinero invertido?
Si Bitcoin llegara a desaparecer por completo, el valor de la criptomoneda podría desplomarse hasta acercarse a cero, lo que significaría pérdidas para quienes mantuvieran sus inversiones en ese activo. Sin embargo, eso no implica que el dinero depositado en plataformas de intercambio desaparezca automáticamente.
Todo dependería del escenario que originara el colapso. Por ejemplo, si la red dejara de ser confiable y los inversionistas vendieran masivamente sus bitcoins, el precio podría caer de forma acelerada y reducir considerablemente el valor de las inversiones.
En cambio, si surgiera una actualización tecnológica o una migración hacia otra versión de la red, podrían establecerse mecanismos para proteger parte de los activos, como ha ocurrido anteriormente con algunas bifurcaciones del blockchain.
¿Existe realmente el riesgo de que Bitcoin desaparezca?
Aunque las declaraciones de Justin Bons han generado debate, la mayoría de los especialistas considera que no existe evidencia de que el colapso sea inevitable.
Bitcoin continúa siendo la criptomoneda con mayor capitalización del mercado y cuenta con miles de nodos distribuidos en todo el mundo, además del respaldo de millones de usuarios, empresas e inversionistas institucionales.
Además, la comunidad de desarrolladores trabaja constantemente en mejoras para fortalecer la seguridad y la eficiencia de la red frente a nuevos desafíos tecnológicos.
Por ahora, las advertencias representan un escenario hipotético basado en proyecciones sobre la evolución de la minería, la seguridad informática y la gobernanza del protocolo.
Por ello, especialistas en finanzas recomiendan que cualquier inversión en criptomonedas se realice considerando los riesgos propios de un activo altamente volátil y evitando destinar recursos que puedan comprometer la estabilidad financiera personal.