
La brecha de crédito que enfrentan las pymes en México
En México, las pequeñas y medianas empresas (pymes) siguen enfrentando una profunda subatención financiera. A pesar de que representan más del 90% de las unidades económicas del país, el acceso al crédito formal continúa siendo limitado, especialmente para negocios en etapa de expansión, liderados por mujeres o ubicados en zonas rurales. Según Rodrigo Correa, presidente del consejo de Capital Empresarial (Capem), el tamaño de la oportunidad es tan grande que “caben mil o dos mil Sofomes como Capem en el mercado”.
El directivo enfatiza que existen proyectos sólidos con potencial de crecimiento que no despegan únicamente por falta de financiamiento. Frente a este escenario, Capem busca cubrir parte de ese vacío mediante un modelo de crédito especializado acompañado de asesoría estratégica.
252.5 millones de pesos para impulsar empresas con impacto social y ambiental
Capem colocó certificados bursátiles fiduciarios por 252.5 millones de pesos en la Bolsa Institucional de Valores (Biva), una operación celebrada con el tradicional Grito BIVA. Esta emisión contó con Actinver como intermediario colocador y Atmósfera como estructurador financiero.
Los recursos obtenidos se destinarán exclusivamente al financiamiento de pymes sociales y sostenibles, alineadas con criterios de impacto. La Sofom afirma que busca convertirse en el primer fondeador institucional de muchas empresas que nunca han tenido acceso al sistema financiero formal.
Cómo se distribuirá el financiamiento: enfoque social y enfoque verde
El programa de crédito de Capem tiene dos ejes principales:
Enfoque social
- Financiar pymes sin historial de crédito institucional.
- Impulsar empresas lideradas por mujeres.
- Otorgar crédito a negocios ubicados en zonas rurales de menos de 50 mil habitantes.
- Apoyar proyectos productivos con generación de empleo local.
Enfoque verde
- Financiar proyectos de energías renovables.
- Impulsar transporte y construcción sostenible.
- Apoyar la adquisición de maquinaria de uso eficiente del agua, especialmente en el norte de México.
- Financiar iniciativas alineadas con mitigación de impacto ambiental y eficiencia energética.
Con este modelo, la Sofom busca no solo otorgar liquidez, sino también generar impacto económico, social y ambiental medible, alineado con criterios de inversión sostenible.
El valor agregado: financiamiento con acompañamiento estratégico
Además del crédito, Capem ofrece asesoría para que las pymes aprendan a anticiparse a variables macroeconómicas como tipo de cambio, ciclos de financiamiento, compras anticipadas o riesgos externos. “La empresa es experta en su negocio, pero no siempre conoce lo sofisticado de los mercados”, señala Correa.
Este acompañamiento funciona como una ventaja competitiva, pues reduce riesgos y prepara a las empresas para operar con mayor solidez financiera en entornos cambiantes.
Perspectivas de crecimiento en un entorno económico moderado
Capem reconoce que los próximos años estarán marcados por prudencia económica. Sin embargo, su estrategia es crecer dos o tres veces por encima del desempeño de la economía mexicana, manteniendo control de riesgo y calidad de cartera. Esta visión coincide con la tendencia global hacia el financiamiento con criterios ESG, donde la rentabilidad y el impacto ya no son conceptos opuestos.
Por qué este tipo de financiamiento importa para México
El déficit de crédito para pymes en México equivale a miles de millones de pesos en proyectos no ejecutados, empleos no creados y crecimiento económico desaprovechado. Iniciativas como la de Capem ayudan a:
- Activar sectores productivos que no acceden a la banca tradicional.
- Impulsar inclusión financiera y empresarial.
- Fomentar innovación y desarrollo local en zonas marginadas.
- Acelerar la transición hacia modelos de negocio sostenibles.
Además, la canalización de recursos mediante mercados bursátiles —como Biva— abre la puerta a que más inversionistas financien proyectos con retorno económico y social.
La emisión realizada por Capem no solo representa una inyección de capital para las pymes mexicanas, sino un paso hacia un modelo financiero más inclusivo, verde y estratégico. Frente a un panorama donde miles de negocios siguen sin acceso a crédito, el financiamiento especializado con propósito social se convierte en una pieza clave para el desarrollo económico del país.