
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señaló que aunque la economía estadounidense se mantiene en buena forma, algunos sectores, especialmente la vivienda, podrían estar ya en recesión debido a las elevadas tasas de interés. Su declaración se produjo durante una entrevista en el programa State of the Union de CNN, donde pidió a la Reserva Federal que acelere los recortes de tipos para evitar un impacto más profundo en los consumidores.
Bessent explicó que las tasas hipotecarias altas están afectando de manera directa al mercado inmobiliario, creando un entorno difícil para los compradores, especialmente aquellos de gama baja, que enfrentan deudas importantes y carecen de activos suficientes para amortiguar los efectos de los intereses elevados.
Impacto de las tasas de interés en la vivienda
Según el secretario del Tesoro, la vivienda se encuentra en una desaceleración significativa, reflejada en la estabilidad de las ventas pendientes de casas en septiembre, reportadas por la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios. Aunque la economía general mantiene su fortaleza, el sector inmobiliario muestra señales de tensión debido a la política monetaria restrictiva implementada por la Reserva Federal.
Bessent afirmó:
“Creo que estamos en buena forma, pero creo que hay sectores de la economía que están en recesión. Y la Fed ha causado muchos problemas de distribución con sus políticas”, destacando la necesidad de ajustes que protejan a los consumidores y eviten un deterioro más profundo en el mercado de la vivienda.
Críticas a la Reserva Federal y política monetaria
El presidente de la Fed, Jerome Powell, señaló recientemente que el banco central podría no realizar más recortes de tasas en la reunión de diciembre. Esta postura generó críticas de Bessent y otros funcionarios, quienes consideran que mantener las tasas altas demasiado tiempo podría inducir una recesión.
El gobernador de la Reserva Federal, Stephen Miran, también expresó preocupación, advirtiendo que la política actual podría generar riesgos innecesarios para la economía. Miran disintió de la decisión de recortar solo 25 puntos básicos y propuso un ajuste de 50 puntos básicos, equivalente a 0.5 puntos porcentuales, para aliviar la presión sobre el sector vivienda.
Posibles soluciones y ajustes
Bessent destacó que la reducción del gasto público, implementada por la administración Trump, ayudó a disminuir la relación entre el déficit y el Producto Interno Bruto (PIB) del 6.4% al 5.9%, contribuyendo a controlar la inflación. Sin embargo, insistió en que la Fed podría reforzar este efecto mediante la reducción de las tasas de interés, lo que incentivaría la inversión y aliviaría la presión sobre los consumidores con hipotecas.
“Si se contrae el gasto, la inflación disminuirá. Si la inflación disminuye, la Reserva Federal debería bajar las tasas”, afirmó Bessent, subrayando la necesidad de políticas coordinadas entre el gobierno y el banco central para mantener la estabilidad económica sin frenar la recuperación del mercado inmobiliario.
Recesión sectorial y desafíos para los consumidores
El escenario planteado por Bessent evidencia que no toda la economía estadounidense está en crecimiento uniforme. El mercado de la vivienda, especialmente para compradores con menor capacidad adquisitiva, enfrenta una recesión sectorial que limita el acceso a la propiedad y puede afectar la demanda general de bienes y servicios relacionados con la construcción y el financiamiento inmobiliario.
Este tipo de desaceleración sectorial refleja un desajuste entre la política monetaria y la recuperación económica, donde medidas pensadas para controlar la inflación terminan impactando negativamente en los hogares con deudas, lo que genera desigualdad en los efectos económicos.
Equilibrio entre inflación y crecimiento
La advertencia de Bessent pone en evidencia la delicada situación de la economía estadounidense, donde la estabilidad general coexiste con problemas en sectores específicos. Para evitar que la desaceleración en la vivienda se convierta en una recesión más amplia, expertos como Bessent y Miran recomiendan ajustes oportunos en la política de tasas de interés de la Fed, acompañados de un manejo responsable del gasto público.
La coordinación entre gobierno y banco central se perfila como clave para mantener la solidez económica, proteger a los consumidores y asegurar que sectores sensibles como la vivienda puedan recuperarse sin comprometer la estabilidad financiera del país.