La Iniciativa de Ley de Ingresos para 2026 propone que las instituciones bancarias no puedan deducir tres cuartas partes de las cuotas pagadas al IPAB, con el objetivo de recaudar 10 mil millones de pesos adicionales.
Santander y BBVA, dos de los bancos más importantes de México, aseguraron que este cambio no tendrá un efecto significativo en sus finanzas ni en las de sus clientes. Felipe García Ascencio, director general de Santander, explicó que se alinearán con cualquier régimen fiscal aprobado y que los clientes no verán afectado su ahorro ni la oferta de crédito.
Importancia del IPAB y deducciones fiscales
El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) financia un seguro de depósito que protege los ahorros hasta 400 mil Udis, equivalentes a más de 3 millones 400 mil pesos. Las instituciones bancarias realizan contribuciones periódicas que actualmente pueden deducir de sus impuestos, lo que reduce su carga fiscal y asegura la protección de los clientes.
Durante el segundo trimestre de 2025, los bancos aportaron 9,503 millones de pesos, un aumento del 10.6% respecto al mismo período de 2024. La reducción de deducciones afectaría principalmente el cálculo fiscal, pero no comprometería la estabilidad financiera ni la oferta de crédito.
Opinión de economistas y contexto internacional
Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA, explicó que estas cuotas son gastos operativos legítimos y que en la mayoría de países avanzados son deducibles. Pese a esto, la reducción de deducciones en México no pondría en riesgo la generación de capital ni la capacidad de los bancos para mantener niveles adecuados de reservas y financiamiento.
García Ascencio también subrayó la responsabilidad de los bancos como grandes contribuyentes en México y su compromiso con seguir los lineamientos fiscales que dicte el gobierno, resaltando que la medida es compatible con la operación normal de las instituciones.
Impacto en clientes y estabilidad bancaria
Tanto Santander como BBVA enfatizan que los clientes no experimentarán cambios en créditos, tasas ni servicios. La medida busca aumentar la recaudación fiscal sin afectar la protección del ahorro ni la solidez del sistema bancario.
Los bancos continuarán cumpliendo con sus obligaciones al IPAB, asegurando que los ahorros de los ciudadanos se mantengan protegidos, mientras que la reducción de deducciones tendrá un efecto limitado sobre la rentabilidad operativa.
Medida fiscal con impacto controlado
La propuesta de limitar deducciones del IPAB para 2026 genera atención en medios financieros y entre contribuyentes bancarios. Sin embargo, Santander y BBVA coinciden en que el efecto sobre clientes y operaciones será mínimo, reforzando la estabilidad del sector bancario y la protección del ahorro de los mexicanos.
