¡VERGÜENZA VAR! La expulsión de Evanilson: Crónica de un robo anunciado y la muerte del sentido común en la Premier League

Analizamos la polémica tarjeta roja a Evanilson del Bournemouth ante el Man Utd. Una decisión que evidencia la incompetencia del VAR y la desconexión arbitral con la realidad del juego

La Premier League se jacta de ser la mejor liga del mundo, pero sus arbitrajes, y en particular la aplicación del VAR, siguen siendo motivo de sonrojo semana tras semana. El último escándalo tuvo como protagonista a Evanilson, jugador del Bournemouth, y una tarjeta roja que clama al cielo durante el empate 1-1 contra el Manchester United.

La jugada de la infamia

Recordemos los hechos: Evanilson, tras un resbalón, comete una falta sobre Noussair Mazraoui. El árbitro de campo, en primera instancia, muestra tarjeta amarilla. Decisión discutible, quizás, pero dentro de lo razonable. Sin embargo, el VAR llama a revisión, considera que la acción «pone en peligro la integridad física del oponente» y el colegiado, tras ver la repetición en el monitor, cambia la amarilla por una roja directa.

¿Dónde quedó el sentido común?

 Aquí es donde «El Ojo del Juez» debe ser implacable:

  • * El resbalón ignorado: El factor fundamental, el resbalón de Evanilson, parece no haber sido tenido en cuenta por los genios del VAR ni por el árbitro. ¿Desde cuándo un acto accidental, producto de una pérdida de equilibrio, se juzga con la misma severidad que una entrada malintencionada? Como bien dijo el técnico del Bournemouth, Andoni Iraola, «es de sentido común, cualquiera que haya jugado al fútbol lo entiende».
  • * Peligro real vs. Peligro teórico: Si bien el contacto existe, la catalogación de «poner en peligro la integridad» es, como mínimo, exagerada. No hubo una plancha, ni un uso desmedido de la fuerza intencional. Fue una acción desafortunada, magnificada por la cámara lenta y la obsesión reglamentarista.
  • * Inconsistencia arbitral: Los aficionados están hartos. En el mismo partido, una entrada de Tyler Adams sobre Garnacho, que pareció mucho más peligrosa y con los dos pies por delante, se saldó solo con amarilla tras revisión del VAR. ¿El criterio? Una ruleta rusa. De hecho, una encuesta de Squawka mostró que el 55.4% de los aficionados no consideraba roja la acción de Evanilson, mientras que un 62.2% sí pedía la expulsión para Adams.

«El VAR se ha convertido en una herramienta para justificar errores, no para corregirlos. Los árbitros han perdido el criterio y el miedo a equivocarse los paraliza.» – Editorial de un reconocido ex-árbitro internacional esta mañana.

Consecuencias: Más allá de un partido

Esta decisión no solo perjudicó gravemente al Bournemouth en ese partido, sino que sienta un precedente peligroso. Los jugadores ahora temerán ir al suelo, disputar un balón con intensidad, por miedo a que cualquier contacto fortuito sea interpretado de la peor manera posible.

La PGMOL (Professional Game Match Officials Ltd) admite que el VAR corrigió más de 100 errores la temporada pasada, pero reconoce que hay que mejorar la percepción de la herramienta. Pues bien, decisiones como la de Evanilson no ayudan. Destruyen la credibilidad del sistema y la paciencia de los aficionados.

Desde «El Ojo del Juez» lo tenemos claro: la expulsión de Evanilson fue un error flagrante, un robo al Bournemouth y una burla al fútbol. Se necesitan árbitros con valentía, criterio y, sobre todo, sentido común. Y un VAR que ayude, no que confunda y destruya.

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