Sucedió. Lando Norris y Oscar Piastri chocaron, detonando una guerra civil en McLaren. La culpa es de Norris, pero la responsabilidad es del equipo. Este es el análisis de un desastre anunciado.
Crónica de una Colisión Anunciada
El Gran Premio de Canadá de 2025 será recordado en Woking no por la victoria de George Russell, sino por el sonido de la fibra de carbono rompiéndose entre sus dos monoplazas. El incidente entre Lando Norris y Oscar Piastri en las vueltas finales no fue una sorpresa, fue una profecía autocumplida. El propio Norris había advertido que el contacto entre ambos era una cuestión de «tarde o temprano». En Montreal, esa tensión latente finalmente explotó.
El análisis es claro: Norris, viniendo desde atrás, buscó un espacio inexistente. Piastri defendió su línea correctamente, y el británico, en un «error absurdo», lo enganchó, enviando a ambos fuera de la contienda por los puntos importantes y provocando un coche de seguridad que congeló la carrera. Fue, como lo describieron varios analistas, una «crónica de un accidente anunciado».
Secuencia de imágenes o video del choque entre Norris y Piastri, mostrando las cámaras a bordo de ambos.
El Culpable y la Polémica Sanción
No hay debate sobre la responsabilidad. Lando Norris fue encontrado culpable de la colisión por los comisarios de la FIA y él mismo reconoció su culpa, disculpándose con su compañero de equipo tras la carrera. Sin embargo, la sanción impuesta ha desatado la polémica: una penalización de 5 segundos de tiempo añadido que, en la práctica, fue inútil. Como Norris ya había completado la distancia mínima para ser clasificado, la sanción no alteró su resultado y fue calificada por muchos como «ridícula».
La falta de puntos en su superlicencia también ha sido criticada, avivando el debate sobre la consistencia de la FIA en sus decisiones.
«Lando se eliminó a sí mismo y de esta forma cedió terreno con Piastri… Norris es un piloto rápido, tiene potencial, pero comete muchos errores y para ganar un mundial no puedes permitirte esto». – Análisis de Motorsport Daily.
¿Error del Piloto o Fracaso del Equipo?
Si bien el error de Norris es indiscutible, la situación abre un debate más profundo sobre la gestión del equipo McLaren. En un momento crucial de la carrera, con ambos pilotos luchando en la zona alta, ¿debió el equipo intervenir con órdenes para asegurar el resultado y evitar el desastre?
Algunos argumentan que sí, que un equipo que lucha por el campeonato no puede permitirse este tipo de autodestrucción. Otros, sin embargo, defienden la postura de McLaren de permitir la lucha: «darles libertad para luchar era lo justo», señalan, argumentando que las órdenes de equipo van en contra del espíritu del deporte. Esta dicotomía entre el control del equipo y la libertad del piloto es el núcleo del dilema que ahora enfrenta McLaren.
El Veredicto del Juez: Las Cicatrices de una Guerra Interna
Este incidente es mucho más que un simple cero en el casillero de puntos. Es un acto de sabotaje competitivo que podría tener consecuencias devastadoras para las aspiraciones de McLaren en el campeonato de constructores y de pilotos. Han regalado puntos valiosos a sus rivales directos y han abierto una herida profunda en la relación entre sus dos pilotos.
El veredicto es claro: fue una implosión evitable. Lando Norris demostró una vez más que, aunque posee una velocidad endiablada, sufre de una falta de compostura en momentos de alta presión, un defecto fatal para cualquiera que aspire a ser campeón del mundo. La responsabilidad ahora recae sobre la directiva de McLaren para gestionar las secuelas de esta guerra civil y asegurarse de que una catástrofe así no vuelva a repetirse. Así se pierden los mundiales.
