
Un caso que sacude a Montenegro y a toda Europa
En pleno verano futbolístico, la UEFA lanzó una bomba mediática que cimbró no solo a Montenegro, sino a todo el continente: el Arsenal Tivat, equipo que compite en la Meridianbet 1. CFL, ha sido sancionado con una de las penas más severas en la historia reciente del futbol europeo. El motivo: amaño de partidos durante la temporada 2023-24.
Lo que parecía un club en ascenso dentro de la Conference League terminó por convertirse en protagonista de un escándalo que dejará huella durante una década. La prohibición de participar en competiciones UEFA hasta 2035 no solo marca un hito negativo para el equipo, sino que lanza un poderoso mensaje desde Nyon: el amaño no tiene cabida en el futbol moderno.
El origen del castigo: sospechas que se confirmaron
Todo comenzó con un partido aparentemente inofensivo: Arsenal Tivat vs. Alashkert FC, jugado en julio de 2023. Sin embargo, desde los primeros minutos del encuentro, los algoritmos de integridad de la UEFA detectaron movimientos inusuales en las apuestas. Lo que siguió fue una minuciosa investigación liderada por el Comité de Control, Ética y Disciplina del organismo rector.
Dicho comité comprobó que varios integrantes del club infringieron dos normas fundamentales del Reglamento Disciplinario de la UEFA:
- Artículo 11: Principios de conducta y ética.
- Artículo 12: Prohibición de acciones que dañen la integridad del futbol.
La sanción, por tanto, no se limita al equipo, sino que también se extiende a jugadores y directivos, con suspensiones que alcanzan hasta los 10 años.
Sanciones individuales: los rostros del escándalo
Además de la multa de 500 mil euros impuesta al club, la UEFA detalló en su informe oficial las sanciones particulares a quienes participaron directa o indirectamente en el amaño:
- Radule Zivkovic (jugador): 10 años de suspensión.
- Dusan Puletic (jugador): 10 años de suspensión.
- Christos Psomiadis (jugador griego): 8 años de suspensión.
- Milan Vignjevic (dirigente): 10 años de sanción.
- Goran Janjusevic (dirigente): 6 años de sanción.
El club, por su parte, fue vetado de todas las competencias continentales hasta la temporada 2034-35, una medida que la UEFA solicitó también sea extendida globalmente por la FIFA.
Reacciones y contexto: del castigo a la indignación
El anuncio de la UEFA llegó en un momento sensible para el futbol europeo. En Reino Unido, por ejemplo, los seguidores del Crystal Palace protestaron contra el organismo tras el descenso del club a la Conference League. Una pancarta en el Selhurst Park rezaba: “UEFA: moralmente en bancarrota. Revoca la decisión ahora”.
Este clima de desconfianza hacia el máximo organismo continental enciende aún más el debate: ¿puede la UEFA limpiar su imagen mientras castiga sin miramientos a los infractores?
¿Qué significa esta sanción para el futbol montenegrino?
El futbol de Montenegro no atraviesa su mejor momento. La sanción al Arsenal Tivat afecta la credibilidad del campeonato local, daña el prestigio de sus instituciones deportivas y aleja la posibilidad de que clubes montenegrinos ganen visibilidad en Europa.
Además, la pérdida financiera será profunda. Los ingresos por clasificaciones europeas representan un pilar económico fundamental para ligas menores. En este caso, diez años de exclusión significan una década sin ingresos de UEFA, sin exposición internacional y sin vitrina para talentos jóvenes.
La integridad del futbol, en el centro del debate
El caso Arsenal Tivat se suma a otros precedentes en donde la lucha contra el amaño de partidos ha sido prioritaria para las autoridades deportivas. Las plataformas de apuestas, los algoritmos de integridad, las denuncias internas y la colaboración entre confederaciones ahora son esenciales para detectar irregularidades.
El mensaje es claro: quien contamina el juego, paga el precio.