Selección femenil inglesa de rugby se corona campeona mundial

Selección femenil inglesa de rugby se corona campeona mundial
Inglaterra reafirma su dominio absoluto en el rugby femenino

La selección femenil inglesa de rugby, conocida como las Red Roses, volvió a demostrar por qué es considerada la potencia número uno del mundo. Con un contundente marcador de 33-13 frente a Canadá, el equipo conquistó el tercer título mundial de su historia, sumando este triunfo a los obtenidos en 1994 y 2014. La final se disputó en el mítico estadio de Twickenham, donde más de 81 mil espectadores marcaron un nuevo récord mundial de asistencia para un partido de rugby femenino.

Este campeonato no solo significa una nueva estrella para Inglaterra, sino también la confirmación de una era de superioridad difícil de igualar. Las Red Roses acumulan 33 victorias consecutivas y se mantienen invictas desde hace años en la mayoría de las competiciones internacionales.

Un título que borra viejas heridas

El camino hacia esta victoria también estuvo cargado de emoción y revancha. La derrota en la final del Mundial 2021, disputada en 2022 debido a la pandemia, aún pesaba en la memoria de las jugadoras y la afición. En aquella ocasión, las inglesas cayeron frente a las Black Ferns de Nueva Zelanda por 34-31, en uno de los partidos más recordados de la historia reciente.

Con este triunfo frente a Canadá, la selección inglesa logró superar ese trauma deportivo y consolidar una hegemonía que ya suma cinco años consecutivos como número uno en el ranking mundial. El equipo solo ha perdido un encuentro en sus últimos 64 partidos, una cifra impresionante que refleja disciplina, estrategia y talento colectivo.

Twickenham vibró con un nuevo récord

El escenario no pudo ser más simbólico. Twickenham, considerado el “templo del rugby”, fue testigo de un espectáculo histórico que reunió a 81,885 aficionados, la cifra más alta registrada en un duelo femenino de este deporte.

El ambiente festivo reflejó cómo el rugby femenino ha crecido en popularidad y seguimiento, no solo en Inglaterra, sino en todo el mundo. Cada try fue celebrado como un hito, y el apoyo de la afición jugó un papel importante en el rendimiento del equipo local.

Este récord de asistencia marca un antes y un después para la visibilidad del deporte femenino, enviando un mensaje claro sobre la pasión y el interés que despiertan estas competiciones.

Canadá, un rival digno de la final

Aunque Inglaterra dominó de principio a fin, Canadá demostró ser un rival de respeto. Las canadienses lograron dos tries y llegaron a la final tras eliminar a las potentes Black Ferns, un logro que ya de por sí resultaba histórico para su rugby nacional.

El equipo norteamericano mostró determinación y coraje, pero no pudo frenar la fuerza y precisión del conjunto inglés. Para Canadá, esta experiencia servirá como aprendizaje de cara al futuro, consolidándolas como una selección capaz de competir con las grandes potencias.

¿Quién podrá detener a Inglaterra?

La pregunta que muchos se hacen ahora es si alguien podrá poner fin al dominio inglés en los próximos años. Con la Copa del Mundo y siete Grand Slam consecutivos en el torneo de las Seis Naciones, las Red Roses parecen estar en un nivel muy por encima del resto.

La siguiente gran cita será el Mundial 2029 en Australia, un torneo donde Inglaterra buscará ampliar su legado. Sin embargo, selecciones como Nueva Zelanda, Canadá y Francia seguirán trabajando para reducir la brecha y arrebatarles el trono.

Nueva Zelanda asegura el tercer lugar

Las actuales campeonas del mundo, las Black Ferns, no lograron defender su título. Tras ser eliminadas en semifinales por Canadá, tuvieron que conformarse con el tercer lugar después de vencer a Francia 42-26.

Aunque no alcanzaron la final, las neozelandesas demostraron que siguen siendo una potencia y que su proceso de renovación aún las mantiene como una amenaza real para Inglaterra en futuros campeonatos.

Un triunfo que marca la historia del rugby femenino

El éxito de Inglaterra no es solo una conquista deportiva, sino también un reflejo del crecimiento del rugby femenino a nivel global. Con cada torneo, más personas se suman como espectadores, más niñas encuentran inspiración en las jugadoras, y las ligas nacionales fortalecen sus estructuras.

Este triunfo refuerza el mensaje de que el deporte femenino puede generar la misma pasión y expectación que el masculino, siempre que reciba el apoyo necesario en infraestructura, difusión y patrocinio.

La selección femenil inglesa de rugby ha escrito una nueva página dorada en su historia al consagrarse campeona mundial en Twickenham. Más allá de las cifras y récords, este triunfo consolida a Inglaterra como la gran potencia del rugby femenino y plantea un desafío para el resto de selecciones: ¿quién podrá detener a las Red Roses?

Mientras tanto, el legado está asegurado y el futuro del rugby femenino luce más prometedor que nunca.


Artículo anteriorPor qué algunas personas sienten más frío que otras: lo que dice la ciencia
Artículo siguienteCómo protegerte de llamadas de números desconocidos: consejos clave
Ian Israel Cabrera Navarro es un talentoso creador de contenido digital y profesional de la comunicación. Con 24 años y más de cuatro de experiencia, se especializa en locución, redacción de guiones para materiales audiovisuales y edición de video de alto nivel. Su enfoque claro, preciso y su compromiso con la calidad se reflejan en cada proyecto, posicionándolo como un creador que entiende y satisface las necesidades de su audiencia. Con un excelente dominio del inglés, habilidades sociales destacadas, facilidad para la oratoria y destreza en herramientas digitales, Ian es un activo invaluable para La Verdad Noticias, siempre en constante evolución y con la ambición de seguir creciendo en el ámbito de los medios digitales.
Salir de la versión móvil