
Rybakina hace historia en Riad con una final impecable
La noche en Riad fue testigo de una de las actuaciones más impresionantes del tenis femenino reciente. Elena Rybakina, con una mezcla de potencia, precisión y temple, derrotó a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, en la final de las Finales de la WTA para conquistar el título más lucrativo de su carrera. Con un marcador de 6-3 y 7-6, la kazaja no solo alzó el trofeo, sino que también se llevó a casa un cheque de 5,23 millones de dólares, el premio individual más grande jamás otorgado en la historia del tenis femenino.
Desde el primer punto, Rybakina impuso su ritmo. Su servicio fue una muralla inquebrantable y sus golpes de fondo, afilados como bisturíes, le permitieron dominar los intercambios largos ante una Sabalenka que, pese a su intensidad habitual, no logró encontrar respuesta ante el juego de su rival.
Una revancha deportiva con sabor a redención
El triunfo tuvo un matiz emocional especial. En 2023, Rybakina había caído ante Sabalenka en la final del Abierto de Australia, en un duelo que dejó huella. Un año después, la historia se reescribió en su favor. La kazaja, sexta cabeza de serie en Riad, mostró una madurez táctica que contrastó con su frustración de temporadas anteriores, marcadas por problemas de salud y altibajos en su rendimiento.
“Fue un año difícil, pero nunca dejé de creer en mí”, confesó Rybakina al levantar el trofeo. Su camino hacia el título incluyó cinco victorias consecutivas, cada una mostrando un nivel de consistencia y confianza que recordaron a su coronación en Wimbledon 2022.
Sabalenka no pudo cerrar el año con broche de oro
Aryna Sabalenka, pese a la derrota, cerró una temporada brillante. La bielorrusa ya tenía asegurado el número uno del mundo y buscaba redondear un año en el que conquistó su cuarto título de Grand Slam en el Abierto de Estados Unidos. Sin embargo, en la final, su agresividad habitual se topó con una muralla llamada Rybakina.
A lo largo del encuentro, Sabalenka intentó variar su estrategia con dejadas y subidas a la red, pero la solidez de su rival la mantuvo a raya. Cada intento de remontada fue respondido con precisión quirúrgica por Rybakina, que supo manejar los momentos clave, especialmente en el tenso desempate del segundo set.
Un premio histórico que marca un nuevo capítulo en el tenis femenino
El premio de 5,23 millones de dólares que se llevó Elena Rybakina no solo simboliza su consagración personal, sino también un avance en la equidad económica dentro del deporte. La cifra supera incluso los premios de algunos torneos masculinos, reflejando el creciente reconocimiento al tenis femenino a nivel mundial.
El logro de Rybakina no se limita al resultado: representa el renacer de una campeona que había estado lejos de su mejor versión y que ahora vuelve a estar entre las grandes protagonistas del circuito.
Rybakina y el regreso a la élite
Tras su título en Wimbledon 2022, la kazaja atravesó meses complicados marcados por enfermedades y fatiga. Su rendimiento irregular la alejó de los primeros puestos del ranking, y algunos incluso dudaron de su capacidad para volver a pelear en la élite. Pero Riad fue el escenario perfecto para su reivindicación.
Con este triunfo, Rybakina envía un mensaje claro de cara a 2026: está de vuelta, más fuerte y más enfocada que nunca. Su saque, uno de los más potentes del circuito, y su renovada confianza mental la convierten nuevamente en una amenaza para cualquier rival.
Un cierre dorado para una temporada de contrastes
La final en Riad simbolizó el cierre ideal para una temporada llena de emociones. Mientras Sabalenka reafirma su dominio en la cima del ranking, Rybakina recupera el brillo que la hizo campeona de Grand Slam. El duelo entre ambas se perfila como una rivalidad de época, con un equilibrio de estilos que promete seguir regalando partidos memorables.
La kazaja se despide del año con el trofeo en las manos y una sonrisa que refleja más que un triunfo deportivo: la satisfacción de haber vuelto a creer, a competir y a vencer en el escenario más exigente.