River y Monterrey igualan sin goles en un duelo áspero y tenso

River y Monterrey igualan sin goles en un duelo áspero y tenso
Con el empate sin goles, River y Monterrey dejan en suspenso su pase a octavos del Mundial de Clubes. Todo se decidirá frente a Inter y Urawa.

90 minutos de tensión, sudor y orgullo latinoamericano

En el centenario Rose Bowl de Pasadena, dos colosos del fútbol latinoamericano protagonizaron un choque sin goles pero lleno de emociones, faltas y talento. River Plate y Rayados de Monterrey se enfrentaron por el segundo partido del Grupo E del Mundial de Clubes, sabiendo que el pase a octavos estaba en juego. Pero ninguno logró romper el cero. Ahora, todo se definirá en la última jornada, en un cierre dramático donde ninguno puede fallar.

Ante 57,393 espectadores, el duelo fue un auténtico pulso entre dos estilos, dos naciones futboleras y dos generaciones de talento. De un lado, la perla millonaria Franco Mastantuono, del otro, la experiencia del español Sergio Canales y el muro llamado Esteban Andrada, exarquero de Boca Juniors

Con 4 puntos, River Plate lidera momentáneamente el Grupo E y le basta un empate en su siguiente partido frente al Inter de Milán para sellar su pase a los octavos. Pero ese encuentro será todo menos sencillo: los italianos también tienen 4 puntos tras vencer a Urawa Red Diamonds, y saldrán a buscar la victoria.

El empate ante Monterrey fue una oportunidad perdida para River, que con un triunfo habría asegurado su pase con una fecha de anticipación. Pero se topó con un arquero inspirado y la falta de eficacia en los últimos metros.

Monterrey, obligado a ganar frente a Urawa

Los Rayados de Monterrey tienen apenas 2 puntos tras dos empates (ante Inter y River) y están obligados a vencer al eliminado Urawa Red Diamonds si quieren mantener la esperanza. El panorama es complicado, pero los de Fernando Ortiz tienen armas y jerarquía para buscar esa clasificación.

Esteban Andrada fue la figura indiscutida del empate ante River. Con intervenciones clave ante Mastantuono y Borja, evitó la caída de su marco y sostuvo vivo el sueño rayado en California.

Mastantuono, la joya que brilla aunque no anote

La nueva joya del fútbol argentino, Franco Mastantuono, demostró por qué ya está en la órbita del Real Madrid. Dueño del balón parado, ágil en los duelos individuales y desequilibrante en campo abierto, el juvenil fue la principal amenaza para Monterrey.

A pesar de no anotar, sus disparos exigieron al máximo a Andrada, en especial un tiro libre en el minuto 27 y un zurdazo que voló hacia el ángulo en la segunda mitad. Con apenas 17 años, Mastantuono fue el faro ofensivo del equipo dirigido por Marcelo Gallardo.

Un duelo de reencuentros y piernas fuertes

El partido tuvo un sabor especial con varios reencuentros:

  • Maximiliano Meza, exMonterrey, ahora con River.
  • Lucas Ocampos, Germán Berterame, Jorge Rodríguez y el propio Andrada, argentinos y pilares rayados.
  • La experiencia de Sergio Ramos, quien lideró la defensa con solvencia.

En total, se registraron 39 faltas, muchas de ellas duras. El árbitro debió intervenir constantemente para calmar los ánimos, y dos jugadores clave —Enzo Pérez de River y Jorge Rodríguez de Monterrey— se perderán la última jornada por acumulación de amarillas.

El clima californiano y el alma sudamericana

El calor en Pasadena no fue obstáculo para un duelo donde la pasión latina se vivió también en las gradas. Un lateral teñido de blanco y rojo por la hinchada millonaria; el otro, de azul y blanco con el aliento rayado. La rivalidad fue intensa, pero el respeto entre aficiones fue evidente.

Una batalla sin goles, pero con futuro en juego

El 0-0 en Los Ángeles no fue sinónimo de falta de emoción. Fue una batalla táctica, física y mental que dejó a ambos equipos con todo por decidirse en la última jornada del Grupo E. River dependerá de sí mismo frente al Inter, mientras que Monterrey tendrá que apostar todo ante Urawa, esperando una combinación favorable.

Lo único seguro es que el Mundial de Clubes sigue entregando historias intensas, donde el fútbol latinoamericano quiere demostrar que puede competir —y vencer— a cualquier gigante europeo o asiático.

Salir de la versión móvil