Raúl Jiménez rinde emotivo homenaje a Diogo Jota con su gol en Copa Oro

Raúl Jiménez rinde emotivo homenaje a Diogo Jota con su gol en Copa Oro
El delantero mexicano dedicó su anotación ante EE.UU. a su amigo Diogo Jota, imitando su icónica celebración gamer y honrando su legado en la cancha.

La emoción detrás de un gol: Jiménez honra a Jota

Hay goles que trascienden el marcador. Goles que llevan el peso de una historia, de una amistad, de un vínculo que va más allá del fútbol. Así fue el gol de Raúl Jiménez ante Estados Unidos, en la final de la Copa Oro 2025, un tanto que no solo ayudó a la Selección Mexicana a levantar el trofeo, sino que se convirtió en un homenaje profundo y sentido a su amigo, Diogo Jota.

En el minuto 27 del primer tiempo, Jiménez remató con clase de pierna izquierda para empatar el marcador. Sin embargo, lo que capturó las miradas no fue solo el gol en sí, sino la celebración tan particular y poco entendida por muchos: el delantero simuló estar con un control de videojuego en la mano, en un gesto que quienes conocieron a Jota comprendieron de inmediato.

Una amistad forjada en los Wolves

La historia de Raúl Jiménez y Diogo Jota se remonta a los días en que ambos coincidieron en el Wolverhampton Wanderers, en la Premier League inglesa. En ese entonces, Jota era un joven delantero portugués en ascenso, y Jiménez, un atacante mexicano consolidado que encontró en los Wolves su mejor versión.

Más allá de la cancha, ambos compartían una pasión: los videojuegos, en especial FIFA. Esa afición los unió, y Diogo Jota se convirtió en un gamer competitivo, incluso participando en torneos oficiales del videojuego FIFA 21, donde fue uno de los mejores jugadores del mundo por un tiempo.

La celebración que decía todo sin palabras

Durante la pandemia, Jota popularizó una celebración muy particular cada vez que anotaba: simulaba jugar con un control, homenajeando su otra gran pasión. Cuando Jiménez anotó ante EE.UU. e hizo el mismo gesto, no hizo falta decir más. No era un festejo cualquiera. Era un mensaje directo al cielo, una forma de recordarle al mundo que su amigo seguía vivo en su corazón.

«Fue por él», dijo Jiménez a sus cercanos, según fuentes cercanas al entorno del jugador. «Ese gol lo celebramos juntos, como tantas veces en Wolverhampton».

Diogo Jota: una estrella que se apagó demasiado pronto

La noticia del fallecimiento de Diogo Jota en un accidente automovilístico en España estremeció al mundo del fútbol. El exjugador del Liverpool y figura de la selección portuguesa había dejado una marca imborrable en clubes, compañeros y fanáticos. Para Jiménez, fue más que un colega: fue un hermano de vida, un cómplice en cancha y en consola.

Un legado que otros también reconocen

El gesto de Jiménez no fue el único tributo reciente a Jota. En el Mundial de Clubes, Ousmane Dembélé, del PSG, también le dedicó un gol con la misma celebración gamer. Esto demuestra que la huella de Jota no se limita a un equipo o una liga: es parte de una generación que entendió el fútbol como comunidad, como lazos profundos que trascienden fronteras.

Lo importante no siempre está en los títulos

Aunque México celebró su décimo título de Copa Oro, y aunque Jiménez se acercó al récord de Jared Borgetti, lo que realmente quedó grabado en el alma del hincha fue ese instante de homenaje. Un gol que unió a dos amigos en medio del dolor y la gloria. Una celebración que convertía la cancha en memoria viva.

El camino sigue, con el corazón lleno

Ahora, Jiménez se prepara para lo que viene: partidos amistosos, el arranque de las eliminatorias rumbo al Mundial 2026 y su posible reencuentro con la afición mexicana en el Estadio Azteca. Pero sin duda, cada vez que celebre, algo de Diogo Jota estará presente.

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