Pato O’Ward, Victoria de Genio: Así se Vengó de su Rival en Iowa

Pato O'Ward, Victoria de Genio: Así se Vengó de su Rival en Iowa
La Venganza se Sirve en Óvalo: La Genialidad Táctica con la que Pato O'Ward Derrotó a su Bestia Negra

En su carrera número 100 en la IndyCar, el mexicano Patricio O’Ward consiguió su primera y muy esperada victoria de la temporada 2025. No lo hizo con fuerza bruta, sino con una cátedra de inteligencia y precisión que le permitió destronar a su gran rival, Josef Newgarden, en su propio feudo.

La victoria de Pato O’Ward en el óvalo de Iowa Speedway fue mucho más que un simple triunfo. Fue una lección de estrategia, una demostración de que en el automovilismo moderno, las carreras se ganan tanto en el pit lane como en la pista. Fue, además, una dulce venganza contra el piloto que le ha negado la gloria en múltiples ocasiones, incluido el dramático final de las 500 Millas de Indianápolis de 2024.

El Dominio de Newgarden: El Rey de Iowa

Durante la mayor parte de la carrera, la historia parecía repetirse. Josef Newgarden, considerado el «maestro» de las carreras en óvalos cortos y con un récord de victorias en Iowa, dominó a placer. El piloto de Team Penske lideró unas impresionantes 232 de las 275 vueltas, luciendo inalcanzable y encaminado a otra victoria contundente en su pista talismán. O’Ward, por su parte, se mantuvo en la pelea, siempre en las primeras posiciones, esperando pacientemente su oportunidad.

La Jugada Maestra: El ‘Overcut’ que Cambió la Carrera

El momento que definió la carrera llegó en la última ventana de paradas en pits. Fue una jugada de ajedrez de alta velocidad. El equipo de Newgarden lo llamó a pits en la vuelta 233. En respuesta, el equipo Arrow McLaren mantuvo a O’Ward en pista una vuelta más, pidiéndole una vuelta de entrada al límite de la perfección.

O’Ward cumplió. Su vuelta fue impecable, y cuando entró a pits en el giro 234, su equipo ejecutó una parada sin errores. El resultado fue una obra maestra de estrategia conocida como «overcut»: O’Ward regresó a la pista justo por delante de Newgarden, arrebatándole el liderato a pesar de tener neumáticos más fríos.

«Josef es el maestro en estas carreras, él manda aquí, así que sabía que teníamos que ser perfectos. Fui muy preciso en la vuelta de entrada para ganarle en su propio juego.» – Pato O’Ward.

La declaración del propio Newgarden confirmó la genialidad de la estrategia rival: «O’Ward consiguió la posición en pista y eso fue todo. Tan simple como eso».

Sangre Fría en el Reinicio: Aguantando la Presión Final

La carrera aún tendría un último giro dramático. Un accidente de Nolan Siegel provocó una bandera roja que detuvo la competencia a pocas vueltas del final, preparando el escenario para un sprint definitivo. O’Ward tuvo que defender su liderato en dos reinicios bajo la máxima presión, con Newgarden pegado a su alerón trasero. El mexicano no titubeó. Manejó con una sangre fría admirable, aguantó los embates de su rival y cruzó la meta con una ventaja de apenas 0.2352 segundos, sellando una de las victorias más inteligentes de su carrera.

Inteligencia sobre Potencia

Pato O’Ward demostró en Iowa que las carreras no siempre las gana el coche más rápido, sino el equipo más inteligente. Fue una victoria de estrategia, de ejecución perfecta y de una enorme fortaleza mental. En su carrera número 100, el piloto regiomontano no solo rompió su sequía de triunfos y le dio a Chevrolet su primera victoria del año, sino que le impartió una lección a su némesis en su propio territorio. Una victoria que vale doble.

Salir de la versión móvil