
El Mundial de Clubes 2025 se consolidó como uno de los eventos deportivos más vistos en la historia del fútbol moderno. De acuerdo con un informe de Nielsen Sports, la competencia alcanzó una audiencia global de 2 mil 700 millones de espectadores, cifra que refleja tanto el poder del fútbol de clubes como el impacto mediático que genera un formato expandido con 32 participantes.
A pesar de las críticas de jugadores y entrenadores por la sobrecarga del calendario futbolístico, el torneo no solo llenó estadios, sino que también se convirtió en un fenómeno digital y televisivo, atrayendo la atención de aficionados de todos los continentes.
Un formato más grande y más atractivo
El Mundial de Clubes 2025 marcó la primera edición con 32 equipos, similar al formato de la Copa del Mundo de selecciones. Este cambio multiplicó el interés de los fanáticos al reunir a los campeones continentales y a varios clubes históricos en una sola competencia.
El evento se disputó en 11 ciudades anfitrionas de Estados Unidos, en escenarios icónicos como el Metlife Stadium, donde se celebró la final. El campeonato lo ganó el Chelsea, con su capitán Reece James levantando el trofeo en una ceremonia que tuvo momentos peculiares, como la presencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien fue rodeado por camisetas azules tras no abandonar el podio a tiempo.
Asistencia a estadios: 2.5 millones de aficionados
Más allá de la audiencia televisiva, el torneo atrajo a 2.5 millones de aficionados a los estadios, según cifras oficiales. Sin embargo, la organización enfrentó desafíos relacionados con las condiciones climáticas, como temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados y alertas por tormentas eléctricas, lo que generó preocupaciones entre los sindicatos de futbolistas sobre la salud de los jugadores.
Pese a estas complicaciones, la FIFA reportó que más del 80% de los fanáticos del fútbol siguieron de cerca los resultados de la competencia, confirmando que el torneo logró una enorme penetración global.
Impacto digital y en redes sociales
El Mundialito 2025 también dejó cifras impresionantes en el terreno digital. Las cuentas oficiales del torneo sumaron 9 millones de seguidores, mientras que la cobertura de DAZN, cadena que adquirió los derechos de transmisión, alcanzó récords históricos.
DAZN transmitió de forma gratuita los 63 partidos de la competencia, lo que generó más de 10 mil millones de reacciones en redes sociales y plataformas digitales. Este modelo de acceso abierto amplificó la repercusión del torneo y lo convirtió en tema de conversación global durante semanas.
Brasil, un país enganchado al torneo
Uno de los datos más llamativos fue el seguimiento masivo desde Brasil. Más de 131 millones de personas en ese país vieron al menos un partido del torneo, lo que representa el 62% de la población brasileña.
El entusiasmo se explica en parte porque equipos como Fluminense, Palmeiras, Flamengo y Botafogo lograron avanzar más allá de la fase de grupos, manteniendo la expectativa y el orgullo nacional durante gran parte del campeonato.
Críticas por la sobrecarga de partidos
A pesar de los números positivos, la nueva versión del Mundial de Clubes no estuvo exenta de críticas. Diversos entrenadores y jugadores insistieron en que este formato, con más equipos y partidos, contribuye a la sobrecarga de un calendario ya saturado, aumentando el riesgo de lesiones y afectando el rendimiento en ligas locales y torneos internacionales.
El sindicato global de futbolistas advirtió que la salud de los jugadores debe ser una prioridad en futuras ediciones, sobre todo considerando las altas exigencias físicas y las condiciones climáticas extremas que enfrentaron algunos equipos en territorio estadounidense.
Un éxito mediático con futuro incierto
El Mundial de Clubes 2025 demostró que existe un mercado global dispuesto a consumir este tipo de torneos, con cifras que rivalizan con los mayores eventos deportivos del mundo. Sin embargo, la FIFA deberá encontrar un equilibrio entre el negocio y el bienestar de los futbolistas si quiere que el modelo sea sostenible a largo plazo.
Con una audiencia que superó los 2 mil 700 millones de espectadores, un alcance digital sin precedentes y estadios repletos, el torneo ya hizo historia. La incógnita ahora es si en las próximas ediciones podrá mantener el mismo nivel de entusiasmo sin desgastar a los protagonistas principales: los jugadores.