Este lunes 22 de septiembre, Guillermo “Memo” Ochoa, cinco veces mundialista con la Selección Mexicana, debutó en la Liga de Chipre con el AEL Limassol, pero no tuvo un estreno feliz: su equipo sufrió una goleada de 5-0 en la Jornada 4 del campeonato.
El portero mexicano tuvo que esperar cuatro meses sin actividad profesional antes de poder disputar un partido. Tras firmar con el AEL Limassol apenas unos días atrás, Ochoa buscaba sumar minutos y demostrar que se encuentra en nivel competitivo para aspirar a su sexta Copa del Mundo, que se jugará en Canadá, Estados Unidos y México en 2026.
Contexto del debut de Ochoa
A pesar de la derrota, la llegada de Memo a Europa representa una oportunidad clave para mantenerse activo y consolidarse como titular. Su actuación con el club chipriota será observada por el técnico de la Selección Mexicana, Javier “Vasco” Aguirre, quien recientemente dejó claro que las convocatorias al Mundial dependerán del nivel y forma física de los jugadores, sin concesiones:
«Lo de las seis Copas del Mundo, yo no regalo nada, esa es la verdad», afirmó Aguirre.
«Si Memo merece estar aquí es porque ha estado haciendo bien las cosas, porque nos ayuda y porque lleva un rol bastante importante en el vestidor. Mientras no esté en forma, no va a venir», agregó.
Rumores y expectativas
Antes de fichar con el AEL Limassol, Ochoa había estado sin equipo y sonó como posible refuerzo para varios clubes de la Liga MX. Su objetivo siempre ha sido mantenerse en Europa para llegar en óptimas condiciones al Tri.
Aunque el debut en Chipre no fue el esperado, Memo Ochoa confía en ganarse la titularidad y demostrar que sigue siendo un portero de élite, capaz de competir al más alto nivel y aspirar a representar nuevamente a México en el Mundial 2026.
El mexicano buscará ahora superar esta primera experiencia complicada y mostrar regularidad y liderazgo, claves para convencer a Javier Aguirre de incluirlo entre los elegidos para la Copa del Mundo.
