Kevin Durant volvió a escribir una página memorable en la historia de la NBA con una actuación que combinó eficiencia, simbolismo y liderazgo. Kevin Durant anotó 18 puntos, superó a Dirk Nowitzki en la lista de máximos anotadores de todos los tiempos y condujo a los Rockets de Houston a una victoria de 119-110 sobre los Pelícanos de Nueva Orleans.
La noche no fue solo otro partido de temporada regular. Kevin Durant necesitaba apenas un punto para escalar al sexto lugar histórico, y lo logró desde la línea de tiros libres en los segundos finales, provocando una ovación que convirtió el Toyota Center en un escenario de celebración.
Un momento que redefine una carrera legendaria
Por ello, llegó al encuentro con la serenidad de quien sabe que el tiempo termina dándole la razón a la constancia. Cuando recibió la falta con 15.2 segundos restantes, el silencio fue absoluto. Kevin Durant tomó el balón, respiró y encestó dos tiros libres que lo llevaron a 31,562 puntos de por vida.
Ese instante lo colocó por encima de Dirk Nowitzki y a solo un paso de acercarse a Michael Jordan en la lista histórica. No levantó los brazos ni buscó protagonismo excesivo. Simplemente sonrió y regresó a defender, como si entendiera que el récord es un destino natural para alguien que ha redefinido la anotación moderna.

Ovación, video y respeto entre leyendas
Al finalizar el partido, las pantallas gigantes proyectaron un mensaje especial de Dirk Nowitzki felicitándolo. Fue un gesto que encapsuló el respeto entre generaciones y el peso histórico del momento.
Kevin escuchó el mensaje con humildad, rodeado de compañeros que sabían que habían sido testigos de algo irrepetible. Para muchos aficionados, fue la confirmación de que el legado de Kevin Durant ya está asegurado entre los inmortales.
Jabari Smith Jr. y la noche perfecta
Aunque el foco mediático fue para Kevin el partido tuvo otros protagonistas. Jabari Smith Jr. firmó su mejor actuación de la temporada con 32 puntos, mostrando una agresividad ofensiva que desarmó a la defensa rival.
Alperen Sengun aportó 21 puntos y ocho rebotes, mientras Amen Thompson sumó 20 unidades. Kevin Durant reconoció después del partido que el triunfo fue colectivo y que sin la energía de sus compañeros, el récord no habría tenido el mismo significado.
Houston en ascenso competitivo
Con esta victoria, Houston ganó por tercera vez en cuatro juegos, enviando una señal clara de que el proyecto está madurando. Kevin Durant ha sido el ancla emocional y deportiva de un equipo que comienza a creer en sí mismo.
El ritmo de juego, la circulación del balón y la intensidad defensiva mostraron una versión sólida de los Rockets. Kevin Durant lideró sin monopolizar, dejando que otros brillaran en los momentos clave.
La resistencia de los Pelícanos
Nueva Orleans no se rindió fácilmente. Trey Murphy III anotó 21 puntos, Zion Williamson sumó 20 tantos y seis rebotes, y Derik Queen agregó 15 unidades.
A pesar de su esfuerzo, los Pelícanos no pudieron contener el empuje de Houston en los minutos finales. Kevin Durant apareció con tiros oportunos y asistencias precisas que inclinaron definitivamente el marcador.
El peso histórico del sexto lugar
Subir al sexto lugar en la lista de anotadores no es un simple número. Kevin Durant ahora comparte una conversación exclusiva con los más grandes de la historia.
Con Michael Jordan aún por delante, el debate ya no es si Kevin Durant pertenece al olimpo del baloncesto, sino hasta dónde puede llegar antes de colgar las zapatillas.
Consistencia a lo largo de dos décadas
Desde su debut, Kevin Durant ha sido sinónimo de producción ofensiva. Temporada tras temporada, ha mantenido promedios élite y una eficiencia que pocos han logrado sostener.
Este récord no llegó por casualidad. Kevin Durant ha sido meticuloso con su cuerpo, su preparación mental y su evolución táctica dentro de la cancha.
Liderazgo silencioso y ejemplo diario
Uno de los aspectos menos visibles del impacto de Kevin Durant es su influencia en el vestidor. Jugadores jóvenes como Jabari Smith Jr. y Amen Thompson han encontrado en él un mentor silencioso.
Kevin Durant no necesita discursos largos. Su ética de trabajo y su calma bajo presión transmiten un mensaje más potente que cualquier arenga.
Resultados alrededor de la liga
Mientras Kevin Durant acaparaba titulares, otros partidos completaban la jornada. Memphis venció 126-109 a Orlando, Chicago superó 124-102 a Brooklyn, Charlotte derrotó 110-87 a Denver y Portland ganó 117-110 a Sacramento.
La NBA vivió una noche cargada de historias, pero ninguna tan simbólica como la de Kevin Durant ascendiendo un escalón más hacia la inmortalidad.
Lo que viene para Houston
Con la moral en alto, Houston enfrentará una racha clave de partidos. Kevin Durant sabe que cada victoria ahora tiene un peso adicional, porque cada punto suyo es historia viva.
El equipo confía en que este momento marque un antes y un después en su temporada. Kevin Durant, por su parte, mantiene la mirada fija en el siguiente reto, como si el récord fuera solo una estación más en su viaje.
Un legado que sigue creciendo
Cuando se analicen las grandes trayectorias de la NBA, Kevin Durant será una referencia inevitable. No solo por los puntos, sino por la manera en que ha influido en el juego moderno.
Kevin Durant no pidió aplausos, pero se los ganó. No buscó récords, pero los encontró. Y aún no ha terminado.