
La jueza en la mira del caso Maradona
El fallecimiento de Diego Armando Maradona, ocurrido el 25 de noviembre de 2020, sigue generando repercusiones judiciales. Esta vez, la polémica no gira en torno a los acusados por su muerte, sino sobre la jueza Julieta Makintach, quien quedó bajo investigación por su actuación en el proceso penal.
La magistrada fue suspendida y ahora enfrentará un juicio político, luego de que se admitiera la acusación en su contra por haber autorizado la filmación de audiencias del juicio, además de su presunta participación en el documental Justicia Divina, grabado de manera paralela al proceso.
De jueza a acusada: el giro inesperado
En una audiencia reciente, la Comisión del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia de Buenos Aires aceptó el procedimiento para evaluar la conducta de la jueza. A pesar de que presentó tres recursos para suspender la instancia, todos fueron rechazados.
Como consecuencia, Makintach fue suspendida de su cargo y solo percibirá el 40% de su sueldo hasta que se defina su futuro judicial y laboral.
El argumento de la defensa
La defensa de Makintach sostiene que existe “nulidad absoluta del proceso”, asegurando que no se respetaron los procedimientos de designación ni los plazos para su reemplazo. Además, calificó el juicio como “parcial” y denunció irregularidades en la investigación.
La jueza, por su parte, afirmó que nunca participó en un documental, sino que brindó una entrevista en un día no laborable. También defendió que la grabación en la sala de audiencias fue autorizada con conocimiento de los otros jueces que integraban el tribunal.
El juicio por la muerte de Maradona, en pausa
Tras la remoción de Makintach, el juicio oral por la muerte de Maradona fue declarado nulo en la etapa de debate oral, que ya llevaba 19 audiencias y había escuchado a 44 testigos. El caso ahora deberá reiniciarse con un nuevo tribunal, designado por sorteo.
Los siete acusados principales, todos profesionales de la salud que atendieron al ex futbolista en sus últimos días, enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, un delito que en Argentina implica penas de entre ocho y 25 años de prisión.
Además, se prepara un juicio por jurados populares para la enfermera Dahiana Gisela Madrid, señalada como una octava responsable en los cuidados médicos de Maradona.
Las últimas horas del ídolo eterno
La autopsia realizada tras la muerte de Maradona concluyó que el ex capitán de la selección argentina falleció por un edema agudo pulmonar secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada.
El informe médico fue aún más contundente: 17 de los 22 peritos coincidieron en que el ex futbolista agonizó por 12 horas antes de morir, sin recibir la atención adecuada. Este hallazgo reforzó la acusación contra el equipo médico que lo atendió en su residencia de Tigre.
Una sombra sobre la justicia argentina
El caso no solo expone las condiciones en que murió uno de los mayores ídolos del fútbol mundial, sino que ahora también pone bajo la lupa a la propia Justicia argentina. La participación de una jueza en un documental y la autorización irregular para filmar audiencias plantea preguntas sobre la transparencia, imparcialidad y ética judicial en procesos de alto impacto.
La magistrada debe defender su nombre
El juicio político a Julieta Makintach abre un nuevo capítulo en la larga saga judicial que rodea la muerte de Diego Maradona. Mientras los acusados esperan la reanudación del juicio, la magistrada deberá defender su nombre y su carrera. En este escenario, el legado del “10” sigue generando titulares, no por sus hazañas deportivas, sino por el complejo entramado de responsabilidades que dejó su partida.