
De la caída al podio: la inspiradora remontada
La historia de la tercera etapa de la Vuelta a Burgos no comenzó en la línea de salida, sino dos días antes, cuando Isaac del Toro, promesa del ciclismo mexicano y subcampeón del Giro de Italia, besó el asfalto en el cierre de la primera etapa. La caída fue aparatosa, el golpe sonó como una sentencia temprana, pero en el ciclismo, como en la vida, el final nunca se escribe en la primera página.
El ensenadense del UAE Team Emirates se levantó, se recompuso y volvió a la batalla. Hoy, en un recorrido exigente de 185 kilómetros entre San Pedro de Cardeña y Valpuesta, demostró que la fortaleza mental es tan importante como las piernas.
Una etapa marcada por la estrategia y la paciencia
La montaña no perdona, y la tercera etapa lo dejó claro. El pelotón, compacto durante gran parte del trayecto, comenzó a tensarse en los últimos 20 kilómetros. Del Toro, consciente de que una sola distracción podía costarle minutos preciosos, se aferró a la rueda de Giulio Ciccone, uno de los favoritos.
Pero en el ciclismo, no basta con resistir; hay que atacar en el momento justo. El mexicano se mantuvo en el grupo principal, esperando la oportunidad de escalar posiciones en la general.
El ataque sorpresa que cambió la etapa
Cuando faltaban 500 metros para la meta, un titubeo colectivo de los líderes abrió una ventana de oro para el joven francés Leo Bisiaux, de apenas 20 años. Con un cambio de ritmo explosivo, el corredor del Decathlon se despegó y cruzó primero la línea, ganando no solo la etapa, sino también el liderato general.
Los italianos Giulio Ciccone y Giulio Pelizzari completaron el podio, mientras Del Toro, con un cierre sólido, escaló al tercer lugar en la clasificación general.
Declaraciones y mentalidad ganadora
“Fue un gran día, hubo un buen trabajo del equipo y sabía que todo se iba a definir hasta el final. Estuve muy pendiente de ir a la rueda de Ciccone para pelear en el cierre con los punteros”, declaró Bisiaux tras su victoria.
Aunque no fue el ganador del día, Del Toro dejó claro que está en la pelea. Su recuperación tras la caída y su posición actual lo colocan como uno de los protagonistas de la Vuelta a Burgos.
Lo que viene para Del Toro
La cuarta y penúltima etapa partirá de Burpellet (Doña Santos) a Regumiel de la Sierra, un trayecto que promete alta exigencia física y posibles cambios en la general. El duelo entre Bisiaux, Pelizzari y Del Toro se intensificará, y la montaña será juez y verdugo.
Para Isaac, cada pedalazo será un recordatorio de que el ciclismo es una prueba de resistencia, estrategia y carácter.
Más que una carrera, una lección de resiliencia
El camino de Isaac del Toro en la Vuelta a Burgos es una metáfora de la vida: las caídas son inevitables, pero lo que define a los campeones es cómo se levantan. Hoy, México tiene razones para emocionarse: su ciclista estrella está escribiendo un capítulo que combina fuerza, inteligencia y corazón.