¡Guerra Total! Joserra llama «Sicario» a Faitelson; éste responde con acusación de «Cocainómano» y revela viaje a España

Escándalo en periodismo deportivo: José Ramón Fernández y David Faitelson intercambian graves acusaciones, incluyendo «sicario» y «cocainómano», desatando crisis.

El mundo del periodismo deportivo mexicano se encuentra sacudido por un enfrentamiento verbal de alta intensidad entre dos de sus figuras más reconocidas: José Ramón Fernández, de ESPN, y David Faitelson, ahora en TUDN. Lo que comenzó como una crítica profesional escaló rápidamente a acusaciones personales sumamente graves, dejando al descubierto una relación rota y generando un torbellino en redes sociales.

La acusación de «Sicario»: El origen de la tormenta

Todo comenzó cuando José Ramón Fernández, durante una emisión en ESPN, se refirió a un periodista de TUDN como un «sicario de la información». Aunque no mencionó directamente a David Faitelson, el contexto de la discusión sobre la multipropiedad en el fútbol mexicano y el reciente fichaje de Faitelson por Televisa, empresa antagónica a las posturas históricas de Fernández, llevó a que Sergio Dipp, compañero de panel, pusiera el nombre de Faitelson sobre la mesa.

Joserra criticó que Faitelson, quien en el pasado habría aceptado viajes y favores de Grupo Pachuca, ahora «debe matar» a dicha organización porque «el jefe es otro y me dice que te mate». Fernández remató calificando esta práctica como la de «un sicario profesional, disque del periodismo que ya no existe».

La contraofensiva de Faitelson: Revelaciones de adicción y conflictos de interés

La respuesta de David Faitelson no se hizo esperar y fue contundente. A través de una serie de mensajes en su cuenta de X (anteriormente Twitter), el periodista no solo se defendió, sino que lanzó acusaciones directas y muy serias contra quien fuera su mentor por décadas.

Faitelson acusó a José Ramón Fernández de haber tenido graves problemas con el consumo de cocaína durante su etapa final en TV Azteca. Según Faitelson, la situación fue tan delicada que el dueño de la televisora, Ricardo Salinas Pliego, habría intervenido.

“Aquellos graves problemas que tuvo usted con el consumo de cocaína en la parte final de su estadía en TV Azteca. Recuerde que fue tan grave que el dueño de la empresa lo separó del cargo y lo envió a usted y a su señora esposa, con todo pagado, a España para intentar que se recuperara. Espero que en realidad se haya recuperado”.

Además, Faitelson señaló un presunto conflicto de intereses por parte de Fernández, indicando que el hijo de Joserra, José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo, trabaja para el Club León, equipo perteneciente a Grupo Pachuca, entidad que Fernández defiende con vehemencia. El periodista de TUDN también aclaró que un viaje a Europa que le fue financiado por Grupo Pachuca se debió a su inducción al Salón de la Fama del Fútbol y que él cubrió los gastos de su esposa.

De la mentoría a la animosidad: Una relación hecha añicos

La relación entre José Ramón Fernández y David Faitelson es una de las más conocidas en el periodismo deportivo mexicano. Faitelson fue durante años el discípulo predilecto de Joserra, primero en TV Azteca y luego acompañándolo en ESPN. Sin embargo, esta relación se ha ido desgastando visiblemente, especialmente tras la salida de Faitelson a Televisa, empresa históricamente criticada por Fernández.

  •  * Antecedentes de tensión: Ya existían roces previos, con Faitelson expresando que Joserra no dejaba de verlo como su aprendiz a pesar de su propia trayectoria.
  •  * Punto de no retorno: Estas acusaciones cruzadas parecen marcar una ruptura definitiva e irreconciliable.
  •  * Impacto en la audiencia: La pelea ha dividido opiniones, con seguidores de ambos periodistas tomando partido.

Las redes sociales explotan: Memes, debate y la ética en juego

Como era de esperarse, el enfrentamiento se convirtió rápidamente en tendencia en redes sociales. Los memes no tardaron en aparecer, ironizando sobre la gravedad de las acusaciones y la transformación de los protagonistas.

Más allá del morbo, el debate se ha centrado en los límites del periodismo deportivo y la ética profesional. ¿Hasta dónde es válido llegar en una disputa pública? ¿Se han cruzado líneas rojas al ventilar asuntos tan personales y acusaciones tan graves?

La comunidad digital y los colegas de profesión observan con asombro este capítulo, que sin duda marca un antes y un después en la relación entre estos dos gigantes del comentario deportivo y, posiblemente, en la percepción pública de la industria.

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