El Mundial es el evento deportivo más relevante del planeta y en 2026 tendrá una relevancia histórica para los aficionados mexicanos. Por primera vez, la competencia se organizará de forma conjunta entre tres naciones: México, Estados Unidos y Canadá, lo que implica una logística sin precedentes y una pasión que inundará las sedes locales como el Estadio Azteca.
Para participar en las conversaciones y disfrutar de los partidos, es fundamental conocer los conceptos básicos que rigen la Copa Mundial de la FIFA.
Este torneo se celebra cada cuatro años y reúne a las mejores selecciones nacionales, las cuales han pasado por un proceso de clasificación de casi dos años para obtener un lugar en la fase final del Mundial.
El formato de este año contará con 48 equipos, lo que garantiza una mayor cantidad de encuentros y una diversidad cultural deportiva nunca antes vista en la historia de la FIFA.
Estructura y reglas del Mundial 2026
La dinámica del Mundial se divide principalmente en dos etapas: la fase de grupos y la ronda de eliminación directa o knockouts.
En la primera fase, los equipos se agrupan y juegan entre sí para sumar puntos; los mejores avanzan a la siguiente ronda donde el que pierde queda fuera automáticamente, elevando la tensión en cada minuto de juego.
Un partido de fútbol reglamentario dura noventa minutos, divididos en dos tiempos de 45 minutos cada uno.
Es común que el árbitro añade tiempo de compensación al final de cada periodo para recuperar los minutos perdidos por faltas o cambios. Si durante el Mundial un partido de eliminación termina en empate, se juegan tiempos extras y, de persistir la igualdad, se recurre a la tanda de penales.
Cada selección debe alinear a once jugadores en la cancha, incluyendo al portero, quien es el único autorizado para tocar el balón con las manos dentro de su área penal.
El objetivo es introducir el balón en la portería contraria para anotar un gol, el cual representa un punto. Sin embargo, existen reglas como el fuera de lugar que pueden anular una anotación si el delantero se encontraba en una posición ventajosa ilegal.
Justicia deportiva y penalizaciones
El árbitro es la autoridad máxima dentro del terreno de juego y utiliza tarjetas para mantener el orden durante el Mundial. La tarjeta amarilla funciona como una advertencia ante conductas antideportivas o faltas leves.
Si un jugador acumula dos tarjetas amarillas en un mismo encuentro, recibe automáticamente una tarjeta roja y debe abandonar el campo sin posibilidad de ser sustituido.
La tarjeta roja directa se reserva para infracciones graves, como agresiones físicas o jugadas peligrosas que pongan en riesgo la integridad del oponente.
Durante el Mundial, jugar con un hombre menos representa una desventaja táctica crítica que suele definir el rumbo de los resultados, obligando al director técnico a replantear toda la estrategia defensiva y ofensiva.
Además de las tarjetas, las faltas dentro del área grande se castigan con un tiro penal. Esta es una oportunidad directa de gol desde los once metros, donde solo el ejecutor y el portero se enfrentan.
El dominio de estas reglas permite que cualquier persona pueda seguir el ritmo del Mundial sin sentirse ajena a la emoción que desata cada jugada polémica analizada por el VAR.
México como sede estratégica del Mundial
Para los seguidores en México, el Mundial de 2026 es una oportunidad de oro para mostrar la calidez y la infraestructura del país. Al ser anfitriones, la Selección Mexicana tiene su lugar asegurado en el torneo, evitándose las rondas eliminatorias previas.
Este privilegio permite que el equipo nacional se enfoque exclusivamente en juegos de preparación para llegar en óptimas condiciones.
El impacto económico y social de recibir el Mundial es inmenso, pues fomenta el turismo y la modernización de los recintos deportivos.
Los aficionados deben estar atentos a los calendarios oficiales que emite el Gobierno de México para conocer las fechas exactas de los partidos en territorio nacional y las medidas de seguridad que se implementarán en las ciudades sede.
Dominar términos como mediocampista, defensa, delantero y saber identificar un tiro de esquina o un saque de banda hará que la experiencia sea mucho más enriquecedora.
Al final, el Mundial no es solo un torneo de fútbol, sino una celebración de unidad global donde el lenguaje universal del deporte rompe cualquier barrera idiomática o cultural.
Participar activamente en las reuniones para ver los juegos del Mundial fortalece los lazos con amigos y familiares.
No es necesario ser un experto táctico, pero comprender por qué se marca una falta o cómo se definen los grupos ayuda a vivir la intensidad de cada jornada con mayor claridad, especialmente en un año donde la fiesta del fútbol regresa a casa.