
FIFA quedó bajo presión en Estados Unidos después de que las fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey anunciaran una investigación sobre la venta de entradas para el Mundial de 2026. La medida busca determinar si hubo prácticas engañosas en el proceso de compra y si algunos aficionados pagaron precios excesivos por localidades que finalmente no correspondieron con lo prometido. FIFA también deberá entregar información relacionada con los partidos programados en el MetLife Stadium y las autoridades consideran que FIFA tendría que aclarar cómo se modificaron algunas ubicaciones vendidas a los aficionados.
Las autoridades de ambos estados explicaron que la revisión se centra en posibles irregularidades relacionadas con categorías de asientos y costos elevados para los encuentros más demandados del torneo. Diversos compradores señalaron que recibieron ubicaciones distintas a las seleccionadas originalmente, situación que provocó inconformidad porque muchos aficionados desembolsaron cantidades importantes para asegurar mejores lugares en el estadio.
¿Qué reclaman las autoridades estadounidenses?
FIFA recibió solicitudes formales de información por parte de las fiscales Letitia James y Jennifer Davenport, quienes buscan conocer cómo se definieron los precios y qué modificaciones se realizaron en los mapas de localidades. Las funcionarias sostienen que algunos consumidores pudieron ser inducidos a error durante el proceso de compra, especialmente para la final programada en Nueva Jersey el próximo 19 de julio. Además, FIFA deberá explicar si existieron cambios posteriores en las categorías anunciadas y si FIFA informó adecuadamente a los compradores afectados.
Las oficinas encargadas de protección al consumidor en Nueva York y Nueva Jersey también pidieron a los aficionados presentar denuncias si consideran que fueron perjudicados. El objetivo es recopilar testimonios y documentación que permita determinar si existieron prácticas comerciales injustas o información confusa en torno a las entradas, una situación que podría derivar en sanciones o nuevas medidas regulatorias.
¿Por qué aumentó la molestia entre aficionados?
FIFA enfrenta críticas constantes desde que comenzaron las ventas para la Copa del Mundo de 2026, debido a que muchos aficionados consideran que los precios resultan inaccesibles para familias y seguidores tradicionales del futbol. Organizaciones europeas y estadounidenses dedicadas a la defensa de aficionados acusaron a la organización de priorizar ganancias económicas, mientras la expectativa por asistir al torneo elevó todavía más los costos. Para varios grupos de seguidores, FIFA perdió sensibilidad con el público y FIFA necesita ofrecer mayor transparencia sobre los criterios utilizados.
La controversia creció después de una investigación publicada por el portal deportivo The Athletic, donde se documentaron posibles cambios en planos de estadios y variaciones en la ubicación de algunos asientos. Además, varios compradores aseguraron que el sistema mostraba categorías premium que posteriormente fueron modificadas, generando inconformidad entre quienes ya habían completado pagos elevados para garantizar una experiencia preferencial.
¿Cómo respondió el organismo rector del futbol?
FIFA respondió anteriormente que los mapas de los estadios mostrados durante la venta eran únicamente orientativos y podían modificarse conforme avanzara la organización logística del torneo. Sin embargo, esa explicación no logró disminuir el descontento de miles de aficionados, especialmente porque algunas variaciones afectaron zonas con mejor visibilidad y accesos más cómodos dentro de los inmuebles. Incluso después de los reclamos públicos, FIFA mantuvo la defensa de sus procedimientos y FIFA reiteró que los cambios eran parte de ajustes normales.
Durante una reunión realizada en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump minimizó la polémica y aseguró que la competencia ha sido un éxito histórico en términos de demanda. A pesar de esas declaraciones, distintos colectivos sostienen que la falta de claridad sobre precios y ubicaciones podría perjudicar la experiencia de los aficionados que viajarán desde varios países para asistir a los encuentros del torneo.
¿Qué consecuencias podría tener este caso?
FIFA podría enfrentar mayores presiones legales y comerciales si las investigaciones estatales concluyen que existieron prácticas engañosas en la comercialización de boletos. Expertos en protección al consumidor consideran que el caso podría abrir la puerta a nuevas reglas para eventos deportivos masivos en Estados Unidos, especialmente cuando se trata de competencias internacionales con alta demanda. Analistas del sector consideran que FIFA tendrá que reforzar sus mecanismos de comunicación y que FIFA deberá recuperar la confianza de miles de aficionados.
Mientras se desarrolla el proceso, el organismo rector continúa con la preparación del Mundial de 2026 junto con México y Canadá, aunque el debate sobre accesibilidad y transparencia permanece abierto. La situación también alimentó críticas de grupos de aficionados que consideran que el torneo se ha convertido en un evento cada vez más exclusivo para quienes pueden pagar precios elevados, dejando fuera a seguidores tradicionales del futbol que esperaban vivir la experiencia desde las tribunas.