FIFA quedó en el centro de una nueva controversia después de que el gobierno del Reino Unido solicitara una investigación contra la selección de Argentina por la exhibición de una pancarta con el mensaje «Las Malvinas son argentinas» durante los festejos posteriores a la victoria sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. El caso reavivó un histórico conflicto político que ahora también alcanza al futbol.
Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en el duelo disputado en Atlanta y aseguró su lugar en la final del torneo. Tras el silbatazo final, varios futbolistas recibieron desde las gradas una pancarta con la reivindicación de soberanía sobre las islas y posaron con ella mientras celebraban con los aficionados.
El gesto generó una inmediata reacción del gobierno británico. El secretario de Negocios del Reino Unido, Peter Kyle, calificó la conducta como «totalmente inapropiada» y afirmó que espera que el organismo rector del futbol mundial investigue el caso conforme a su reglamento disciplinario.
¿Qué dice el reglamento de la FIFA?
El código disciplinario de la FIFA establece que dentro de las competencias organizadas por el organismo están prohibidos los mensajes considerados de naturaleza política, ideológica, religiosa u ofensiva. La normativa también impide la difusión de mensajes que no sean apropiados para un evento deportivo.
En caso de comprobarse una infracción, el organismo puede abrir un procedimiento disciplinario tanto contra los jugadores involucrados como contra la federación nacional correspondiente. Las sanciones económicas previstas por este tipo de conductas oscilan entre los 5 mil y los 20 mil dólares, dependiendo de la gravedad del caso.
Hasta el momento, la FIFA fue consultada sobre la solicitud británica, pero no había emitido una postura oficial respecto a una posible investigación o la apertura de un expediente disciplinario.
No sería la primera ocasión en que el organismo actúa por una situación similar. En el ciclo rumbo al Mundial de 2014, el surcoreano Park Jong-woo fue sancionado con dos partidos de suspensión después de mostrar una pancarta relacionada con la disputa territorial entre Corea del Sur y Japón tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La disputa por las Islas Malvinas vuelve al futbol
Las Islas Malvinas, llamadas Falkland por el Reino Unido, son un territorio británico de ultramar ubicado en el Atlántico Sur. Argentina sostiene que las islas fueron ocupadas ilegalmente en 1833, mientras que el gobierno británico defiende una reclamación territorial que se remonta al siglo XVIII.
La tensión entre ambos países alcanzó su punto más alto en 1982, cuando la dictadura militar argentina ordenó la ocupación del archipiélago. La guerra duró diez semanas y terminó con la victoria británica. El conflicto dejó 649 militares argentinos muertos, 255 integrantes de las fuerzas británicas y tres habitantes de las islas fallecidos.
Después del encuentro, el defensa Lisandro Martínez aseguró que el equipo sintió que representaba al pueblo argentino. Por su parte, Leandro Paredes afirmó que el mensaje también fue dedicado a quienes vivieron aquel episodio histórico, al que calificó como una parte dolorosa de la memoria nacional.
La polémica aparece además en un momento delicado para la FIFA. Durante este Mundial, el organismo ya había recibido críticas por decisiones disciplinarias relacionadas con otros partidos, alimentando cuestionamientos sobre la aplicación uniforme de su reglamento.
La controversia podría aumentar debido a que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tiene previsto asistir a la final junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al mandatario argentino, Javier Milei. Mientras Argentina se prepara para disputar el título frente a España, el organismo enfrenta una nueva prueba para demostrar que aplicará sus normas disciplinarias sin considerar el contexto político ni la relevancia de los protagonistas.
