
Duplantis vuela en Tokio con un récord de otro planeta
El estadio Nacional de Tokio volvió a vibrar con la magia de Armand Duplantis. El sueco, nacido en Estados Unidos, conquistó su tercer título mundial consecutivo en salto con garrocha y lo hizo de la forma más espectacular posible: estableciendo un nuevo récord del mundo con un salto de 6,30 metros.
Con la barra en lo más alto y tras dos intentos fallidos, el prodigio escandinavo logró superar el listón en su tercer intento. El júbilo fue inmediato. Corrió por todo el estadio, abrazó a su prometida y a sus padres y celebró un triunfo que ya forma parte de la historia del atletismo.
El camino hacia un récord inolvidable
Duplantis explicó que llegó a Japón con una mentalidad clara: solo podía marcharse con el récord. Y lo cumplió. “Sentía que solo podía irme de Japón consiguiendo el récord del mundo, con esa mentalidad vine hoy”, confesó tras su hazaña.
Este salto no es un hecho aislado, sino el resultado de una progresión imparable. Desde que batió por primera vez la plusmarca en febrero de 2020, ya son 14 ocasiones en las que ha elevado el listón más alto. Este 2025, en particular, ya ha roto tres veces su propio récord.
Tokio, un estadio ligado a su leyenda
El escenario no podía ser más simbólico. En el mismo estadio Nacional de Tokio, Duplantis había conseguido su primer oro olímpico en 2021, en plena pandemia y bajo estrictas medidas sanitarias. Aquel triunfo fue especial, pero no pudo disfrutarse como esta vez.
En Tokio 2025, con gradas llenas y sin restricciones, el sueco pudo experimentar la magnitud de su leyenda en un ambiente de auténtica fiesta deportiva.
Un palmarés que sigue creciendo
Con este oro mundial, Duplantis suma su tercer título consecutivo tras Eugene 2022 y Budapest 2023. A ello se añade la plata obtenida en Doha 2019, lo que lo convierte en el referente indiscutible de su disciplina en los últimos años.
El podio de este lunes se completó con el griego Emmanouil Karalis, que logró una marca de 6,00 metros, y el australiano Kurtis Marschall, que se quedó con el bronce gracias a sus 5,95 metros.
Un Mundial lleno de sorpresas y emociones
Aunque el récord de Duplantis eclipsó todo lo demás, el lunes en Tokio trajo consigo momentos memorables. La suiza Ditaji Kambundji dio la sorpresa en los 100 metros vallas al imponerse con récord nacional de 12.24 segundos. En los 3.000 metros obstáculos, el neozelandés Geordie Beamish arrebató el oro al marroquí Soufiane El Bakkali en un final dramático.
En el lanzamiento de martillo, la canadiense Camryn Rogers confirmó su favoritismo con un imponente registro de 80,51 metros. Y en el maratón masculino, el tanzano Alphonce Simbu escribió historia para su país al ganar la medalla de oro en un final decidido por foto-finish frente al alemán Amanal Petros.
La noticia inesperada fuera de la pista
No todo fueron celebraciones. La campeona olímpica de los 100 metros, Julien Alfred, anunció una lesión en los isquiotibiales que la deja fuera de los 200 metros. Su ausencia abre el camino a la estadounidense Melissa Jefferson-Wooden, quien sueña con lograr un doblete.
Duplantis y el futuro del atletismo
A sus 25 años, Armand Duplantis sigue escribiendo capítulos dorados en la historia del atletismo. Su talento, su mentalidad ganadora y su carisma lo convierten en un icono global. Tokio 2025 será recordado como la noche en que alcanzó los 6,30 metros, un salto que parece inalcanzable para cualquier otro competidor.
El público japonés lo despidió con ovaciones interminables, conscientes de que fueron testigos de una gesta que trasciende el deporte y se instala en la memoria colectiva del atletismo mundial.