
Diego Villalobos, el pionero que escribió historia para México en Singapur
La natación artística vivió un momento inolvidable en el Campeonato Mundial 2025 celebrado en Singapur. En una disciplina dominada históricamente por mujeres, el tapatío Diego Villalobos rompió paradigmas al convertirse en el primer hombre mexicano en competir en una rutina por equipos en esta justa global.
Con apenas 20 años, el sincronista no solo desafió los estereotipos, también sumó una hazaña más a su breve pero intensa carrera: un día después de conquistar la medalla de bronce en solo técnico, se integró al conjunto nacional que obtuvo el sexto lugar en la rutina libre por equipos, compitiendo al ritmo simbólico de Mariposas Monarcas.
Un debut histórico con sabor a orgullo nacional
Diego Villalobos no tardó en demostrar su talento. A pesar de que se incorporó a la selección mexicana apenas este año, su conexión con sus compañeras fue inmediata. En la alberca de Singapur, nadaron al unísono, ejecutando una coreografía técnicamente desafiante que les permitió alcanzar 309.5349 puntos, divididos en 69.100 por dificultad, 135.1500 por impresión artística y 174.3849 por ejecución.
El resultado no solo les dio el sexto lugar del mundo, sino que también los posicionó como el mejor equipo del continente americano, superando a potencias tradicionales de la región.
Mariposas Monarcas: una coreografía con identidad
La selección eligió una pieza que representa transformación, libertad y fuerza: Mariposas Monarcas. Esta elección no fue fortuita. El simbolismo detrás de la canción reflejó el espíritu del equipo y de Diego, quien voló por primera vez en la historia junto a un equipo mexicano femenil en un Mundial. La sincronía, el sentimiento y la energía lograron conmover al público y jueces por igual.
China, Japón y España, en el podio de la rutina libre
Aunque México no logró subir al podio, su actuación fue memorable. China se coronó con 348.4779 puntos, seguida por Japón con 334.7232 y España con 321.1328. Aun así, la delegación mexicana fue reconocida como una de las más innovadoras y valientes, al incorporar por primera vez a un hombre en una rutina por equipos.
Lo que viene: rutina acrobática y más historia por escribir
La travesía de Villalobos y sus compañeras no ha terminado. Este miércoles se enfrentarán al siguiente reto: la rutina acrobática, una modalidad exigente que combina fuerza, técnica y espectacularidad. Las expectativas son altas, y el equipo buscará continuar sorprendiendo al mundo y consolidar el nuevo rostro de la natación artística mexicana.
Una inspiración para nuevas generaciones
Lo de Diego Villalobos va más allá de una competencia. Representa un cambio de paradigma, una apertura hacia la inclusión y la diversidad en el deporte. Su historia ya está motivando a nuevos talentos masculinos a considerar la natación artística como una vía legítima para desarrollarse, competir y soñar en grande.
El joven tapatío no solo abrió la puerta: la derribó con elegancia, técnica y corazón.