
Chivas remonta un 3-0 y rescata un empate inolvidable ante Tijuana
La noche en el estadio Caliente comenzó con un panorama oscuro para Chivas. Apenas al minuto 5, Gilberto Mora abrió el marcador y silenció las esperanzas del Rebaño. En el complemento, el camerunés Frank Boya (51’) y nuevamente Mora (64’) parecían sentenciar una goleada dolorosa.
El 3-0 era una losa pesada. Los aficionados rojiblancos, que acompañaron al equipo en la frontera, observaban incrédulos cómo la tercera derrota consecutiva parecía inevitable. Sin embargo, el fútbol, con su dosis de dramatismo y épica, guardaba una sorpresa.
La reacción del Rebaño: quince minutos de furia
Cuando todo parecía perdido, Gabriel Milito movió las piezas y el equipo reaccionó con una intensidad pocas veces vista en el torneo. Armando González descontó al 74’ y encendió la chispa. Ocho minutos después, Efraín Álvarez acercó a Chivas con un gol que devolvió la esperanza.
El momento cumbre llegó en el minuto 90+6. Roberto «Piojo» Alvarado, con un zurdazo implacable al ángulo de José Antonio Rodríguez, decretó el 3-3 final. La euforia explotó en la banca rojiblanca y en las gradas. El Rebaño había completado una remontada de orgullo y carácter.
Milito y su mejor pasaje al mando de Chivas
Desde su llegada, Gabriel Milito había sido cuestionado por el rendimiento irregular del equipo. Sin embargo, en Tijuana mostró por primera vez un Chivas dinámico, agresivo y con hambre de competir. Fueron quince minutos que marcaron un antes y un después en su gestión.
Aunque el empate solo les otorga un punto y los mantiene en la parte baja de la tabla, la forma en que se consiguió fortalece al plantel y a su afición. Para el técnico argentino, esta remontada puede convertirse en el cimiento de un cambio de rumbo en la temporada.
La otra cara: la frustración de Tijuana
Mientras Chivas celebraba, el Club Tijuana Xolos vivía un escenario opuesto. Con el 3-0 a su favor, el triunfo parecía asegurado. Sin embargo, la desconcentración y la falta de manejo del partido les costaron caro.
El silbatazo final trajo consigo abucheos y reclamos de la afición fronteriza, que no perdonó haber dejado escapar dos puntos en casa. Lo que pudo ser una noche de festejo terminó en frustración y críticas.
Un empate que sabe a victoria para Chivas
El marcador final de 3-3 no cambia de manera inmediata la posición en la clasificación: Chivas se mantiene en el antepenúltimo lugar. Pero el contexto del partido hace que este resultado se sienta como un triunfo.
El Rebaño mostró carácter, orgullo y la resiliencia que la afición exige. Y aunque aún queda mucho camino por recorrer en el torneo, esta remontada quedará en la memoria como una de las más emocionantes de la Liga MX en los últimos años.