Chávez rompe el silencio: “Meto las manos al fuego por mi hijo”

Chávez rompe el silencio: “Meto las manos al fuego por mi hijo”
El legendario boxeador lamenta la situación legal de su hijo, acusado de vínculos criminales y a punto de ser deportado por fraude migratorio en EE.UU

Julio César Chávez defiende a su hijo tras acusaciones de crimen organizado y posible deportación

La leyenda del boxeo mexicano, Julio César Chávez, enfrenta uno de los golpes más duros fuera del ring: la complicada situación legal de su hijo, Julio César Chávez Jr., quien está bajo investigación por vínculos con el Cártel de Sinaloa, además de enfrentar una posible deportación desde Estados Unidos por fraude migratorio.

Claro que estoy destrozado”, confesó el ex campeón mundial cuando fue abordado por reporteros en la Ciudad de México. Visiblemente afectado, intentó evitar las preguntas, pero dejó en claro que, aunque su hijo ha cometido errores, no cree que sea parte del crimen organizado.

Una orden de arresto y un pasado que lo persigue

De acuerdo con autoridades mexicanas, Chávez Jr. tiene una orden de arresto por delincuencia organizada y tráfico de armas. A esto se suma su delicada situación migratoria en Estados Unidos, donde presuntamente mintió en su solicitud de residencia, lo cual podría derivar en una deportación inminente.

Mientras tanto, Julio César Chávez padre sostiene una postura de respaldo incondicional. “Meto las manos a la lumbre por él”, aseguró. Aunque acepta que su hijo “ha tenido sus desaciertos”, insiste en que la justicia debe hacer su trabajo sin prejuicios y que todo se resolverá.

La sombra del narcotráfico: una vida entre luces y sombras

El boxeo lo convirtió en leyenda, pero su fama también lo acercó a personajes polémicos. En una entrevista en 2021, el propio Chávez admitió que durante los años 90 conoció personalmente a los principales capos del narcotráfico en México, incluyendo a Amado Carrillo, los Arellano Félix, El Chapo Guzmán y el Mayo Zambada.

Todos querían conocerme, yo era su ídolo”, relató con naturalidad. Aunque aclaró que siempre lo trataron con respeto y que nunca se involucró en sus negocios, estas relaciones ahora pesan sobre el caso de su hijo, especialmente porque Chávez Jr. está casado con la viuda de un hijo de El Chapo Guzmán, lo que lo vincula familiarmente con Ovidio Guzmán, recientemente declarado culpable de narcotráfico en EE.UU.

“Conocemos a los buenos y a los malos”

Julio César no niega sus lazos sociales con figuras del crimen. “Somos amigos de todo mundo, eso se sabe”, dijo. En Culiacán, tierra natal de los Chávez, la frontera entre fama, poder y crimen organizado ha sido históricamente difusa.

“No hay nada de esa mierda que se dice. Todo se va a resolver”, expresó con firmeza. Para él, la historia está mal contada y su hijo es víctima de juicios públicos sin pruebas concluyentes.

¿El ocaso de una dinastía? Chávez Jr. no es solo un hijo de leyenda. Es también un ex campeón mundial, que ha vivido una carrera errática, llena de polémicas, adicciones y caídas personales. Su historia ha sido una constante batalla entre la expectativa y la realidad. Y ahora, el escándalo más grave de su vida lo pone en la mira de la justicia mexicana y estadounidense

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