¡El mundo de los deportes de combate está a punto de explotar! La megapelea entre Saúl «Canelo» Álvarez y Terence Crawford no solo cambia de fecha, sino que ahora se transmitirá como un Pago Por Ver (PPV) exclusivo de Riyadh Season, ¡y se enfrentará directamente a un evento numerado de la UFC en la misma noche!
Además, la sede está en el aire, buscando la ciudad que ponga MÁS millones sobre la mesa. Detrás de esta jugada maestra (o suicida) está la mano de Turki Alalshikh, el hombre que con su chequera saudí está reescribiendo las reglas del boxeo. ¿Quién se llevará la noche y la fortuna el próximo 13 de septiembre?
Dos de los mejores libra por libra
La esperada confrontación entre dos de los mejores libra por libra del planeta, Saúl «Canelo» Álvarez y Terence «Bud» Crawford, ha sufrido un vuelco dramático. La pelea, originalmente pactada para el 12 de septiembre, ha sido movida al sábado 13 de septiembre y, lo más impactante, se ha transformado en un evento de Pago Por Ver bajo la marca Riyadh Season.
Este cambio no es menor, ya que la nueva fecha coincide directamente con UFC 320, el evento PPV de Noche UFC, desatando una guerra sin cuartel por la atención y el dinero de los aficionados.
Pero el drama no termina ahí. La sede original, el imponente Allegiant Stadium de Las Vegas, ya no está disponible para el 13 de septiembre debido a un compromiso previo del equipo de fútbol americano de UNLV. Ahora, la organización, liderada por Su Excelencia Turki Alalshikh, está explorando nuevas opciones en ciudades como Nueva York, la propia Las Vegas (en otra arena) o Los Ángeles. ¿El criterio de selección? Simple y brutal: se elegirá la urbe que ofrezca el «mejor acuerdo financiero».
“Cinco posibles sedes están siendo exploradas en Nueva York, Las Vegas y Los Ángeles para albergar el combate, y el sitio que ofrezca el mejor acuerdo financiero tendrá éxito en su intento de ser anfitrión de Álvarez vs. Crawford.»
La pelea no se transmitirá por Netflix
Este movimiento estratégico también significa que la pelea no se transmitirá por Netflix, como se había especulado inicialmente, sino que será un producto exclusivo de la maquinaria de Riyadh Season, consolidando el poder e influencia del capital saudí en el boxeo de élite. La decisión de Turki Alalshikh de enfrentar directamente a la UFC es una apuesta audaz.
Podría ser un intento calculado de medir fuerzas y demostrar que el boxeo de primer nivel, con el respaldo financiero adecuado, puede competir e incluso superar a la UFC en el lucrativo mercado del PPV. O, por el contrario, podría fragmentar la audiencia y terminar perjudicando a ambos eventos.
Lo que es innegable es que Alalshikh está utilizando el capital saudí para crear y controlar eventos deportivos de magnitud global bajo su propia marca (Riyadh Season PPV ).
Al arrebatar la pelea a una plataforma como Netflix y convertirla en su propio PPV, y al subastar la sede al mejor postor, está maximizando su control y, potencialmente, sus ganancias. El resultado de esta «guerra de PPVs» del 13 de septiembre podría tener implicaciones a largo plazo para la relación entre el boxeo y las MMA, y para el futuro del entretenimiento deportivo de combate.
