El béisbol y el mundo del entretenimiento pierden a una de sus figuras más queridas. Bob Uecker, conocido cariñosamente como “Mr. Baseball”, falleció a los 90 años tras una lucha contra el cáncer de pulmón. La noticia conmocionó a la comunidad deportiva y artística, quienes lo recuerdan no solo por su talento, sino también por su humor único y su pasión inigualable por el béisbol.
Nacido para el béisbol: la trayectoria de Uecker como jugador
Aunque su carrera en las Grandes Ligas como receptor fue modesta, con un promedio de bateo de .200 y 14 jonrones, Bob Uecker dejó huella por su carisma y personalidad. Firmó su primer contrato profesional en 1956 con los Bravos de Milwaukee y llegó a ganar un anillo de la Serie Mundial con los Cardenales de San Luis en 1964.
Uecker nunca perdió la oportunidad de bromear sobre su paso por las mayores:
“¿Momentos destacados de mi carrera? Tuve dos: recibí una base por bolas intencional de Sandy Koufax y me salí de un aprieto contra los Mets.”
De las bases al micrófono: el nacimiento de una leyenda como locutor
En 1971, Bob Uecker inició su carrera como locutor de los Milwaukee Brewers, marcando el inicio de más de cinco décadas en la cabina de transmisión. Su estilo único, lleno de humor autocrítico y narración apasionada, lo convirtió en un ícono del béisbol en Wisconsin y más allá.
En 2003, recibió el prestigioso premio Ford C. Frick en el Salón de la Fama del Béisbol, donde ofreció un discurso memorable que hizo reír a miles.
Un talento que trascendió al entretenimiento
El impacto de Uecker no se limitó al deporte. En 1969, tras una actuación cómica en un club nocturno, llamó la atención de Don Rickles y Johnny Carson, lo que le abrió las puertas a “The Tonight Show”. A partir de entonces, hizo más de 100 apariciones en el programa, consolidándose como una figura querida por el público.
Su apodo ”Mr. Baseball” fue idea de Carson, y Uecker lo abrazó con orgullo. También dejó su huella en Hollywood con su papel como el excéntrico locutor Harry Doyle en las películas Major League (1989) y Major League II (1994).
El legado de Bob Uecker en Milwaukee
El vínculo de Uecker con Milwaukee fue inquebrantable. Además de narrar los partidos de los Brewers, el estadio de béisbol de la ciudad, conocido hoy como American Family Field, alberga dos estatuas en su honor: una en el exterior y otra en la Sección 422, en referencia al icónico comercial de Miller Lite donde declaró: “¡Debo estar en la primera fila!”
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