Barcelona, España.- La tormentosa eliminación del FC Barcelona en las semifinales de la Champions League a manos del Inter de Milán, marcada por un arbitraje altamente cuestionado y la incendiaria teoría de una conspiración “Qatar-UEFA”, no solo ha desatado la furia de la afición y la directiva. Según fuentes cercanas al vestuario blaugrana, esta narrativa de una «venganza» orquestada desde las altas esferas está comenzando a causar serios estragos internos, sembrando un clima de tensión, división y profunda desconfianza entre los propios jugadores y hacia el entorno del club.
Lo que comenzó como un murmullo en redes sociales y una hipótesis lanzada por algunos analistas, ha permeado las paredes de la Ciutat Esportiva Joan Gamper. La idea de que fuerzas externas y poderosos intereses económicos pudieron haber influido en el resultado deportivo ha calado en una parte del plantel, generando un ambiente enrarecido. «Aquí ya nadie sabe en quién confiar, el ambiente es tóxico», habría confesado un jugador del primer equipo bajo condición de anonimato.
División y Desconfianza en Can Barça
La teoría, que apunta a una represalia de Qatar Airways y a intereses de la UEFA y FIFA relacionados con el nuevo Mundial de Clubes, ha encontrado eco en algunos futbolistas, especialmente tras las contundentes declaraciones del presidente Joan Laporta culpando a los árbitros. Otros, sin embargo, se muestran más escépticos o prefieren centrarse en los errores deportivos propios. Esta disparidad de opiniones estaría generando fricciones y un palpable nerviosismo.
Se habla de un aumento de la desconfianza no solo hacia los organismos rectores del fútbol, sino también internamente. ¿Hasta qué punto la directiva está defendiendo realmente los intereses del equipo? ¿Hay filtraciones interesadas que alimentan estas teorías? Incluso la relación con el cuerpo técnico de Hansi Flick, que hasta ahora parecía sólida, podría empezar a resentirse si la sensación de impotencia y victimismo se apodera del grupo.
«Cuando sientes que te han robado de esa manera, y encima escuchas que puede haber algo más detrás… es imposible que no te afecte. Hay compañeros que están muy tocados y otros que no saben qué pensar.» – Supuesta confidencia de un miembro del staff técnico del Barça.
La directiva de Laporta, con sus encendidas protestas, ha validado en cierta medida la sensación de agravio, pero esto también podría estar contribuyendo a un clima de paranoia que no beneficia la estabilidad del vestuario. La temporada ha terminado de la peor manera en Europa, y ahora, las secuelas psicológicas y la fractura interna amenazan con complicar la planificación del futuro inmediato.
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