Secciones
Deportes

El Real Madrid vence al Fuenlabrada

por La Verdad

Un Real Madrid sin brillo resuelve con dos goles de penalti

Redacción Web/Diario La Verdad CIUDAD DE MÉXICO.- El Madrid B maravilló la temporada pasada. Goleaba allá donde jugaba con un repertorio convincente y espectacular. Resultó fundamental en un año histórico para el equipo blanco, el del doblete. El de esta campaña estaba inédito. Se estrenó este jueves en el Fernando Torres en el inicio de la Copa ante el modesto Fuenlabrada, cuyo ímpetu y orden se apagaron en el segundo tiempo.  El Madrid, flojo en los primeros 45 minutos, ganó con dos goles de penalti, porque casi no le quedaba otra, porque su superioridad es palmaria, pero aquel bonito relato escrito por el llamado Madrid B parece interrumpido. Los renglones andan más torcidos, las letras del apellido son C o D. El primer tiempo había servido para confirmar ciertos temores en el madridismo. Saciado de tanto éxito, convencido de que el momento era el idóneo para afrontar una apuesta de futuro, seguro de que cada decisión tomada era la adecuada, el Madrid dio salida en verano a muy buenos futbolistas (Pepe, James, Morata, Danilo, en menor medida) para apostar por el talento joven, por un tipo de jugador algo menos hecho y varios palmos por debajo en lo competitivo. El enorme Madrid B que asombró la pasada temporada, el equipo que ganó la Liga para que el Madrid A conquistara la Champions, es historia.  El Madrid de los suplentes vuelve a la normalidad. Es justo eso, un equipo de reservas, mucho más limitado y mundano, que sufre para imponerse en Fuenlabrada. Es socorrido para la argumentación recordar el 1-7 de la pasada temporada, a estas alturas de la Copa, en León, ante un rival que luego ascendería a Segunda, la Cultural. Las comparaciones son odiosas para el once que presentó Zidane, que  sólo inquietó a Codina al final del primer tiempo cuando Llorente pegó un zapatazo que el portero despejó como pudo con la colaboración del larguero. Hasta entonces, el Madrid se empeñó en dar pases para intentar domar al ordenado Fuenlabrada. Aquello que podía dar a entender una situación controlada también fue un homenaje a la impotencia. El campeón de Europa apenas creó un cuarto de ocasión. El Fuenlabrada tenía su mérito. Acostumbrado a llevar la iniciativa en el juego, a mandar en su Liga de Segunda B, funcionó bien esperando a su rival, renunciando al contacto continuo con el balón, que le sienta tan bien. Estaba bien armado desde atrás con Cata y Armando, que fueron paradójicamente sus jugadores más peligrosos en el juego a balón parado. De los hombres que debían elevar al Madrid no había casi noticias.  Asensio ni apareció. Después de tanto halago (merecido) parece que estos partidos le pican. Flotaba por encima del césped sin tomar parte.  Ceballos corrió por tres, pero apenas encontró huecos para su arte,  a Theo, que jugó en la medular,  le faltaban metros para volarLucas Vázquez parecía ofuscado con el árbitro y  a Mayoral, tierno incluso para estos retos,  apenas se le vio. Vallejo, que debutaba, ofrecía una imagen convincente. Tampoco le exigió mucho el Fuenlabrada. Triste panorama para el futuro, para la revolucionaria política de rotaciones de Zidane. El Madrid salió en el segundo tiempo con más ritmo. Le puso más interés para intentar adecentar un marcador que le dejaba en mal lugar. El Fuenlabrada parecía más cansado a la hora de seguir la pelota, del severo tratamiento de pases que le daba el Madrid. Con su rival menos aplicado y más fatigado, el equipo blanco encontró espacios, especialmente por la banda de  Achraf. De tanto insistir, el lateral marroquí se erigió en protagonista.  Primero provocó un penalti (el primero que le señalan al Madrid en 12 partidos jugados en competiciones nacionales)  que transformó Asensio. Después, Achraf centró para el remate impecable de Mayoral que topó con la estirada de Codina, ya héroe de su equipo. El equipo de Calderón apenas pasaba de medio campo.  Cuando Lucas Vázquez convirtió el segundo penalti (por un agarrón a Theo) el partido parecía terminadoLa expulsión de Vallejo tras una fea entrada redondeó una noche gris para los blancos, con un buen resultado y la clasificación para octavos en el bolsillo. Sólo eso. Lo justo.

Comentarios

Te puede interesar