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Caras vemos personas no conocemos  

Ni Con Frenillos Me Detengo por Adalberto Pereira diseñador gráfico de La Verdad

por AdalbertoPereira

En el mundo hay gente bruta y astuta, hay vírgenes y prostitutas, pobres, ricos, clase media…

… espero no haberte puesto a cantar al escuchar esa estrofa del grupo que se llama como la calle de la mala suerte, mi intención era solo hacerte caer en que lo que se hablará aquí hoy, las diferencias humanas.

En realidad no hablaré de eso, diferencias hay muchas, mejor me centraré en cada clase de persona que puede existir, pues habiendo casi nueve mil millones de personas en nuestra actualidad, tendríamos que tener mucha imaginación para poder pensar en un solo puñado de ese enorme todo.

Gente común como nosotros es la gran mayoría, pero que tal sobre esos nichos, donde una pequeña minoría existe resguardada de la comunidad. Asesinos por ejemplo, extorsionistas, millonarios, o mejor vamos a ser más radicales, que tal sobre esas personas con fetiches, con gustos por los que nadie más encontraría una pizca de atracción, tan únicos que creeriamos que son 1 en mil millones. Una persona que le guste comer carne humana, o una que le guste pagar por ver una tortura en directo desde el submundo de internet.

Es increíble que cuanto más lo piensas, en realidad estos ejemplos que te dí no suenan absurdos en lo absoluto, pues ya hemos escuchado de noticias con temas hablando sobre esto. Pero no es esto lo que nos debe sorprender, sino el trasfondo que conlleva la historia de cada uno de ellos. ¿Cómo llega un asesino a matar? ¿Cómo una persona se da cuenta que le gusta comer carne humana?

Escuchamos en la televisión, sobre todo en esos programas americanos que hablan sobre los criminales más famosos o reconocidos por las hazañas tan crudas que realizaron pero, ¿y si esto sucediera justo a un lado de tu casa? ¿Cómo acabas juzgando a una persona por su forma de ser, por sus actos, por su manera de hablar si es tu vecino al que saludas todos los días por la mañana sin una mínima sospecha de quien en realidad es?

Por eso digo, uno jamás termina de conocer a nadie a la perfección. Todos tenemos una segunda personalidad que nadie conoce. Podrías ser tú incluso, esa persona única entre cientos de millones por tener una particularidad que nadie más que solo un par comparte contigo en el mundo entero. Podrás ser la excepción de ser un humano normal o la mismísima reencarnación del mal en la piel de una simple persona.

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